A Miguel le conocía desde hace algunos años. Habíamos coincidido en un foro de cine en el que se fraguaron muchas amistades que dieron lugar a proyectos creativos imprescindibles; programas de televisión, libros, blogs, series webs, películas y múltiples proyectos que algún día, estoy seguro, verán la luz. En aquel foro escribían (y aún escriben) gente como Antonio Castelo, Nacho Vigalondo, Adolfo Valor, Venga Monjas, Miguel Ángel Refoyo, J.J. Vargas, Suda Sánchez... (y muchos más que se me van a enfadar por no nombrarles).
Pero bueno, volvamos al mail... Cuando acabé de ver el vídeo que acompañaba aquel mensaje supe que tenía que ayudar a que "Chessboxing" se hiciera realidad. Pocas veces un proyecto ajeno me había seducido de esa manera. Me había reído, me había conmovido y sobre todo me había sorprendido. Son pocas las ocasiones en las que te encuentras con un episodio de serie web que reúne factores imprescindibles para mí como un buen guión, buen ritmo, buena realización, buena interpretación, - ¡oh, sorpresa! - buen sonido. Y por encima de todo eso, UNA IDEA POTENTE.
La existencia de las series webs sólo tienen sentido si lo que ofrecen son propuestas novedosas. Historias que con total seguridad jamás veríamos en una cadena de televisión generalista. "Chessboxing" nos presenta a un chaval que quiere ser campeón del deporte más loco del planeta... un deporte que mezcla boxeo y ajedrez y que encima es un deporte REAL.
REPITO: El "Chessboxing" es un DEPORTE REAL, amigos.
Escribí a Miguel entusiasmado. Tenía ciertas pegas y algunas dudas con el desarrollo. Pero en general había un mensaje que quería que captara con total claridad. Yo no era una marca comercial, ni le iba a dar un millón de euros, pero si él estaba de acuerdo... yo quería producir con él "Chessboxing".
Por aquella época, acababa de coordinar la segunda temporada de "Gran Reserva" y se estaba rodando "Promoción Fantasma", pero echaba de menos la libertad creativa con la que tiempo atrás habíamos disfrutado Felipe Jiménez Luna y yo al concebir "Con pelos en la lengua"; una serie web que, tras 54 episodios y siete millones de reproducciones, me había dado muchísimas alegrías personales y profesionales y sobre todo me había enseñado cómo hacer posible una serie para internet y no morir en el intento.
Por suerte para mí, y ¡qué coño!, para él... Miguel me aceptó en su seno. Una sola cena en un japo, nos valió para saber que podríamos producirla juntos y coordinar los guiones, pero aún quedaban muchas otras dudas... ¿Cuál sería el viaje deportivo del protagonista? ¿Y el sentimental? ¿Había más personajes posibles en el universo Chessboxing? Y lo más importante... ¿Seríamos capaces de recrear un gran combate para rematar la temporada?
A ese primer mail que empezaba con un "¡Hola hola!" le siguieron muchos más. No os exagero si os digo que posiblemente llevemos miles de correos cruzados. A esa primera cena en el japo se le sumaron muchas otras hasta llegar a los guiones de 10 episodios como 10 soles que tenemos a punto de caramelo. Con el paso de los meses han sido muchos los que se nos sumaron por el camino; guionistas, gente de producción, dirección, actores, actrices, patrocinadores... y “El Sótano” de Antena3.com. ¡Incluso hemos salido de España para grabar unas secuencias (en una decisión completamente kamikaze por nuestra parte)!
Pero ya habrá tiempo de hablar de todo esto más adelante. La carrera por el título nacional de Chessboxing no ha hecho más que empezar...