La "niña" de Rajoy
Avanzaba lentamente. Aclamado por una masa enfervorecida mientras los decibelios dañaban los tímpanos con el tema principal de su álbum. En algún momento tropezó con el laberinto de cables que estaban desparramados por el suelo. Se fue acercando. Saludó desde el centro del escenario y en ese momento se produjo lo inesperado...
¡Saltó desde el estrado de nuevo al suelo!, apoyando el pie en una silla tambaleante, tiró esa silla, y otra, y otra. Aceleró el ritmo. No perdió la sonrisa, quería llegar, y cuando llegó un grupo de chicas de apenas 16 años, se abalanzaron a su cuello... Pero fue sólo una de ellas la elegida, la que al principio más se estaba rompiendo la camisa.
Era menuda, rubia y muy guapa, con los ojos claros y ligeramente hundidos, generaban un aspecto elegante. Él se abrazó, agachando su cabeza y le plantó una metralleta de besos. Ella reventó a llorar. Cayó en la silla y siguió llorando y gritando.
Ocurrió en la plaza de "El Otro" (en León). Claramente la encontró. Rajoy encontró a su "niña".
Comentarios
Enviado por Alvaro en marzo 03, 2008 a las 11:30 AM CET #
Enviado por Pedro José en marzo 03, 2008 a las 02:00 PM CET #
Gran hombre Rajoy. Que pena que haya tanta incultura en este pais y que gane de nuevo el peor Presidente que ha tenido España, que solo ha sabido recordarnos la Guerra Civil para que nos peleemos de nuevo los Españoles. Si hombre Rajoy conciente de esa incultura tuvo que metaforizar con una niña, lo que en realidad queria para España. No va a ganar, pero eres una gran persona y un gran politico. Confio en que Zapatero I "El Impresentable" cambie y por fin gobierne, porque de lo contrario estamos perdidos.
Enviado por mirna en marzo 03, 2008 a las 10:49 PM CET #
tienes razón yo creo que también va a ganar y sin guerra de fuera pero que negro lo veo todo para españa , zp solo ha sabido crispar y crear tensión cosa que tanto le gusta no se como la gente se deja engañar


Muy bueno....Rajoy estrella de rock. me lo imagino con pendiente, gafas de sol y chupa de cuero....animo mariano!