¿Quién era Lhasa?

Lhasa tenía una voz rota con la que cantaba canciones tristes, hijas de todos los viajes que hizo desde que era una niña. Hablaba en francés, componía en inglés, cantaba en español. O al revés.
Aunque en España no era muy conocida, en países como Francia y Canadá sorprendió ya en 1997 con su primer disco, La llorona. En su web lo describen como un trabajo imposible de clasificar: "Al escuchar los primeros acordes, europeos y norteamericanos suspiraban: ¡Ah, México!, mientras que los mexicanos se preguntaban: ¿Qué música tan curiosa, de donde vendrá?"
Lhasa de Sela murió en Montreal el primer día de 2010, víctima de un cáncer de mama. Sólo tenía 37 años.
Aquí os dejo una versión en directo de 'Pa llegar a tu lado':
Los aristócratas del rock
Nunca sueltan la guitarra y nunca mueren. Los viejos rockeros se dieron un homenaje de ego y risas anoche en Londres, donde la industria les coronaba como "leyendas vivas" en lo suyo. El más laureado en el llamado 'Classic Rock and Roll of Honour' fue Iggy Pop, galardonado este año con una especie de premio a toda una vida, que ya luce en otras estanterías como las de Ozzy Osbourne, Jimmy Page y Alice Cooper.

Ron Woods, guitarrista de los Rolling, posaba relajado
junto a su novia rusa, la feliz Ekaterina Ivanova.

El guitarrista de ZZ Top Billy Gibbons, con su característica barba. Atentos al gorro.
... ver entrada completaLugares comunes

A veces a los músicos les da por dibujar un mapamundi de ida y vuelta por sus canciones. Repasamos algunas con nombre de ciudad, bien porque se dedican a describir la vida en sus calles o porque el compositor tira de la poesía geográfica para ponerle título a su tema.
Desde el imbatible New York, New York de Sinatra hasta las bulerías de Moguer de Estrella Morente, tiramos de atlas para encontrar las mejores canciones con código postal propio:
DJ prêt-a-porter
Se alejan taconeando los desfiles de Cibeles y algunos aún estamos tamborileando con el boli sobre el teclado al compás de Vive la fête. La música de pasarela es un microfiesta de cuarto de hora en la que los pies de la primera fila siguen el compás de los stilettos de las tops.
Los diseñadores arriesgan poco con el ritmo, que suele ser animado y con toquecitos electrónicos, pero lo cierto es que la decisión de Miriam Ocariz de pinchar el 'Petit colibri' de los belgas ha sido la apuesta ganadora. Pero, claro, siendo la banda favorita de Karl Lagerfeld, jugaba sobre seguro.
"No quiero saber qué cóctel eres"
Un descubrimiento prevacacional: la cantante Kate Miller-Heidke compone un impagable himno que ironiza sobre Facebook y los ex novios, con un punto de Alanis Morissette y mucho más sentido del humor. En YouTube ya la aman. Os dejo el vídeo y a continuación una traducción de la letra.
Facebook Song
Dicen que todos deberíamos tener el corazón roto al menos una vez
porque así es como uno crece emocionalmente
pues yo he sido utilizada por muchos muchos muchos hombres
pero nada comparable con la forma en la que tú me has tratado
a veces parece que el dolor se quedará para siempre
y aunque han pasado muchos años a día de hoy aún lo siento
y ahora
quieres ser mi amigo
en facebook
¿estás de coña?
Todos los recuerdos vuelven a mí como un torrente
todas las maneras en que robaste la luz de mis ojos
he viajado tan lejos con tal de estar apartada de ti
hasta que esta mañana tengo una petición sorpresa de amistad
eres un cabrón narcisista
hombre malo, malo
y ahora
quieres ser mi amigo
en facebook
¿estás de coña?
No quiero saber qué cóctel eres
o qué miembro de los Beatles
o qué estrella de cine de los 50
me importa un carajo si eres un ninja o un pirata
sospecho que eres un pirata
pero no quiero verificarlo
y me importa una mierda qué nombre de stripper tienes
o si tu gato ha usado el arenero
mira - limítate a seguirme en Twitter
y por supuesto no quiero que
me des un toque
otra vez
y resulta que quieres ser mi amigo en facebook
que jodidamente jodido eres
click
"ignorar"
Obsesiones temáticas: Angeles
De vez en cuando, mi iPod se rebela conta el modo aleatorio en el que vive y se aferra a un tema. Hoy: Angeles. Ha empezado el atasco con Angel, de Jack Johnson; después, el Angel Dream de Tom Petty; en la última rotonda ya han llegado las guitarras de Angel on my bike (The Wallflowers).
En realidad, lo que hace es reproducir por orden alfabético todas las canciones, pero prefiero pensar que esta mañana mi reproductor sólo quería cantar cosas de ángeles.
Esto no dice mucho de mi playlist ni tampoco de la variedad temática de los artistas, pero los rankings siempre dan juego en el mundo de la música, así que podriamos completar la lista con los Angels de Robbie Williams y la preciosa versión de Pretenders de Angel of the Morning. Otro día nos ocupamos de las canciones que contienen las palabras Calle, Sueño o Infierno.
Angel (Robbie Williams)
Angel of the morning (Chrissie Hynde, versión emitida en la serie Friends)
Moonwalk en el patio del colegio
Cierro los ojos y veo una chica gritando en la primera fila de un macroconcierto. En la frente, pintada con lápiz de ojos negro, la palabra 'Michael'. Tendrá unos 16 años. Yo también. Estamos en el Calderón y Michael Jackson saldrá al escenario en una hora. Miro a la chica, ampliada por mil en la pantalla del estadio. Yo también tengo 16 años y no soy una fan enloquecida, pero el espectáculo que estoy a punto de presenciar me va a quitar la respiración.
Rebobino un poco más en el tiempo. 1982. Rewind, play, stop. Reproducimos compulsivamente el largo y espléndido clip de 'Thriller' en el vídeo beta de mi amiga Marta. Tenemos nueve años y hemos salido del cole hace un rato. Sé que en breve tengo que coger el autobús y volver a casa, pero Marta y yo somos incapaces de despegarnos de la butaca donde nos hemos hundido, dos enanas mirando sin pestañear al ejército de zombies que raya el milagro en su coreografía.
La leyenda de Michael Jackson, que había comenzado en familia, con los Jackson Five en los 70, engordaba al mismo ritmo que su lista de éxitos. Su carrera en esos años ochenta pulverizó todos los números de ventas, de récords, de fans. Hoy, aquel Thriller sigue siendo el disco más vendido de todos los tiempos.
La música de Michael Jackson tenía todos los ingredientes para atrapar a varias generaciones locas por salir a bailar, cardarse el pelo y vivir una eterna adolescencia. Era la década que entronó a la MTV y Jackson manejaba perfectamente ese equilibrio entre un sonido poderoso y el efecto de una buena campaña de imagen. Controlaba sus apariciones en público, creaba un universo a través de una estética de gladiador futurista y enloquecido, y lo apostó todo a una colección de videoclips que revolucionaron el sector.
Sus minipelículas tenían efectos especiales, escenarios reales, actores de Hollywood y modelos del momento. Recuerdo el juego de los coches en 'Billie Jean', aquella aventura de 'Remember the time' en las pirámides con Iman, Magic Johnson y Eddie Murphy, la moneda que vuela hasta el jukebox a cámara lenta en el arranque de 'Smooth Criminal' o el impresionante morphing de caras del 'Black or White'.
Cierro los ojos y veo trocitos sueltos de aquel concierto madrileño del Rey del Pop, que bajaba y subía en una grúa por el escenario. Cierro los ojos y elijo ver a esa chica de la pantalla con la frente pintada. Se ha muerto Michael Jackson y elijo dejar atrás la parte más sórdida de la leyenda, el juicio por pederastia, la histeria de las operaciones estéticas y las fotos de su hijo colgando por la ventana. Hoy elijo tararear The way you make me feel y recordar a mis amigos haciendo el 'moonwalk' en el patio del colegio.
Los chic@s de la Cara B
Escucha esto, atento a cómo suena el sexto tema, apúntate en la agenda el concierto de la semana que viene, no sé qué se han creido estos con ese vídeo tan conceptual. César, Emilio, Mario, Melanie y Rodrigo abandonan de vez en cuando las trincheras informativas y te cuentan lo que les pasa por el iPod.
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