San Sebastián (2)
Camino hacia el Kursaal, el moderno edificio que alberga el festival de publicidad en San Sebastián, cuando me aborda una azafata de Movistar. Me suplica que me apunte a una enrevesada promoción que no entiendo pero que creo que implica enviar o recibir mensajes multimedia y ganar premios como camisetas, riñoneras, copas en el Bataplán y perritos calientes. Me veo obligado a escucharla y a inscribirme porque el creativo que ha diseñado la promoción está a mi lado y además es mi amigo.
Lo que pasa es que hay un problema muy jodido. La azafata está enferma. Gravemente. Y no hace falta ser médico para entenderlo. El problema es su aliento. No huele ni a cebolla ni a café ni a tabaco. Huele a una semana de comida basura y salidas nocturnas. Es un olor penetrante, nauseabundo. No importa que ella tenga 20 años y el cuerpo de una monitora de spinning. Ahora lo único que quiero es salir corriendo.
Pero este terrible encuentro fue en realidad una premonición. Porque es la halitosis la que ha propiciado la campaña gráfica que más me ha gustado este año en San Sebastián. Si queréis saber cuáles son los anuncios ganadores de los diversos premios tendréis que buscarlos en otro sitio. Yo hoy sólo hablo de halitosis.
Aquí hay tres campañas que tratan el problema. Una de Smint, una de Dentyne y otra de los chicles Eclipse. No están mal. Todas se enfrentan al mal aliento desde un ángulo diferente. Es posible que la más interesante sea la de Dentyne por la forma en que juega con el lector.
Campaña de Dentyne:

... ver entrada completa

