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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
En el laberinto de canales y playas del Parque Nacional de Tortuguero

Las tortugas siempre vuelven a Costa Rica

Se creó para proteger el desovadero de tortugas más importante del hemisferio occidental. Miles de estos reptiles acuden aquí durante todo el año, aunque más en verano, para poner su huevos. Y aquí corren la primera carrera de sus vidas, ese incierto camino que les debe llevar desde el nido hasta el mar. Pero el Parque Nacional de Tortuguero, en Costa Rica, es mucho más que eso: un espectacular ecosistema de canales, frondosa vegetación y variada fauna salvaje. Una intensa experiencia para el viajero que tiene su punto culminante por las noches.

Un cocodrilo, en la orilla de un canal del Parque Nacional de Tortuguero, en Costa Rica. Foto: Marino Holgado Un cocodrilo, en la orilla de un canal del Parque Nacional de Tortuguero, en Costa Rica | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Tortuguero (Costa Rica)  | Actualizado el 17/01/2017 a las 10:59 horas

"Una tortuga vale más viva que muerta". Una vez leí este titular en un periódico de Costa Rica. Condensa el espíritu conservacionista de este país centroamericano. Hace ya muchos años, los "ticos" se dieron cuenta que los viajeros que acuden a observar estos animales generan más ingresos que la venta de su carne o de sus huevos. Y si hay un lugar que ejemplifica ese ánimo ecológico es el Parque Nacional de Tortuguero.

La barca o la canoa son las mejores formas de recorrer el parque de Tortuguero. Foto: Marino HolgadoLa barca o la canoa son las mejores formas de recorrer el parque de Tortuguero | Foto: Marino Holgado

En el norte de la costa caribeña de Costa Rica, Tortuguero es un hábitat excepcional con una amplia red de canales como vía de comunicación. No hay carreteras y por los pocos caminos terrestres no circulan coches simplemente porque no los hay. La barca es el medio de transporte en este ecosistema fluvial y, aunque hay un aeródromo para pequeños aviones, el viajero hará bien en llegar aquí por tierra y agua. Una vez que el autobús le deje en un puerto fluvial tierra adentro, la hora y media que empleará en recorrer los canales hasta llegar a su hotel o al pueblo de Tortuguero le hará ver la inmensidad del lugar.

Un mono araña, saltando entre los árboles de Tortuguero. Foto: Marino HolgadoUn mono araña, saltando entre los árboles de Tortuguero | Foto: Marino Holgado

Tortuguero es un ecosistema de canales, vegetación, fauna y, sobre todo, tortugas. Ellas son el principal reclamo para el visitante. Gracias a uno de esos extraordinarios comportamientos que vemos en la naturaleza, las tortugas marinas acuden siempre a desovar al mismo lugar donde nacieron. En Tortuguero lo hacen cuatro de las especies de grandes tortugas que hay en el mundo. Y cuando digo grandes, es que son grandes. Con caparazones de más de un metro de diámetro, la huella que dejan en la arena de la playa apenas se abarca con los dos brazos extendidos.

La observación de estos apasionantes animales está estrictamente reglamentada. Respetar esas normas, además de evitarte problemas, es la única forma de no perjudicar aquello que anhelas ver. El turismo depredador no debería tener, aquí, cabida.

Los nidos de las tortugas superan un metro de diámetro. Foto: Marino HolgadoLos nidos de las tortugas superan un metro de diámetro | Foto: Marino Holgado

Las tortugas desovan de noche. Los visitantes sólo podemos acceder a la playa en pequeños grupos con un guía. Cerca de la playa esperamos a que los oteadores vean uno de estos animales salir del agua y comenzar a hacer su nido. Si las tortugas se sintieran amenazadas antes de ese momento volverían al mar y se perderían sus huevos.

Cuando empieza a desovar ya podemos acceder al lugar para ver cómo pone sus huevos y cómo entierra el enorme nido. Cámaras y linternas están prohibidas. Pero la magia ser pierde un poco cuando, después de tantos miramientos, ves cómo se juntan varios grupos en torno a una sola tortuga: medio centenar de personas rodeando a uno de estos animales en un momento tan transcendente de su vida. Al acabar su faena, y con los huevos a salvo bajo la arena, la tortuga vuelve lo más rápido posible al mar.

En Tortuguero hay una extraordinaria variedad de reptiles, aves y mamíferos. Foto: Marino HolgadoEn Tortuguero hay una extraordinaria variedad de reptiles, aves y mamíferos | Foto: Marino Holgado

Pero Tortuguero ofrece mucho más. Los recorridos en barca permiten explorar unos canales con una vegetación desbordante, con monos aulladores y monos araña saltando de árbol en árbol, con caimanes y cocodrilos dormitando en el agua, iguanas tomando baños de sol, 300 tipos de aves, coloridas arañas... Y los sonidos de una selva viva.

El viajero puede llegar aquí por libre, alojándose en el pequeño pueblo de Tortuguero y contratando las excursiones a los barqueros. Pero lo más habitual es hacerlo en un paquete completo en alguno de los hoteles del parque. Con precios más o menos similares en todos ellos, recogen al viajero en San José o en alguna etapa intermedia del camino e incluyen traslados, pensión completa y las excursiones, excepto las de avistamiento de tortugas. Éstas se pagan aparte. Como lo más normal es quedarse dos noches, si en la primera no ves tortugas, tienes una segunda oportunidad.

Una escena cotidiana en el pueblo de Tortuguero. Foto: Marino HolgadoUna escena cotidiana en el pueblo de Tortuguero | Foto: Marino Holgado

Hay hoteles en varias ubicaciones, pero una buena idea es elegir uno de los establecimientos situados en la pequeña franja de terreno que hay entre el mar y el canal principal de Tortuguero. No sólo podrás ir caminando al pueblo de Tortuguero y conocer a sus gentes. También tienes acceso directo a la playa en la que desovan las tortugas. Durante el día, el acceso es libre.

Las tortugar sólo acuden a desovar, también tienen en Tortuguero un lugar para vivir. Foto: Marino HolgadoLas tortugar sólo acuden a desovar, también tienen aquí un lugar para vivir | Foto: Marino Holgado

Pasear por su arena negra permite ver las enormes huellas dejadas por las tortugas la noche anterior o los nidos que han excavado. También puedes apreciar el pequeño rastro que dejan las crías cuando, entre 45 y 70 días después de la puesta, rompen el huevo. Es una carrera desesperada intentando evitar a los depredadores y la deshidratación. Si lo consiguen, años después volverán a Tortuguero para iniciar, de nuevo, este espectacular ciclo de la vida. Pura vida, pura Costa Rica.

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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