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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
DESTINOS: Memoria de la Segunda Guerra Mundial en el sureste de Asia

Tailandia, entre cementerios de guerra y un puente sobre el río Kwai

Dos imágenes me asaltan estos días: los cementerios en nuestra festividad de los difuntos y Tailandia, a la que veo con su valle central sumergido bajo las aguas de una inmensa inundación. Y esas dos ideas me llevan a un punto en común: un solemne cementerio bélico, de víctimas de la Segunda Guerra Mundial, y un puente famoso por su recreación cinematográfica. Estamos en Kanchanaburi dispuestos a caminar por un puente sobre el río Kwai, intentando no silbar, sin querer, la famosa Marcha del coronel Bogey, la banda sonora de la película basada en su construcción. Bienvenidos a Tailandia.

El puente sobre el río Kwai, en Tailandia. Foto: Marino Holgado El puente sobre el río Kwai, en Tailandia | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Madrid  | Actualizado el 03/11/2011 a las 09:54 horas

Salimos de Bangkok en una furgoneta hacia el oeste, en dirección a la frontera con Myanmar. Nuestro destino: Kanchanaburi. Nuestra motivación: la Historia. Porque la Segunda Guerra Mundial también llegó hasta este apartado rincón de Asia. Y un par de grandes y solemnes cementerios militares saldrán a nuestro encuentro para recordarnos la muerte de miles de personas, muchos de ellos prisioneros de guerra, en la construcción de una línea férrea que los ocupantes japoneses consideraron vital para que las tropas imperiales y sus suministros llegaran hasta lo que entonces era Birmania.

El cementerio de Chong Kai acoge 1.740 tumbas de prisioneros aliados. Foto: Marino HolgadoEl cementerio de Chong Kai acoge 1.740 tumbas de prisioneros aliados | Foto: Marino Holgado

Lápida de un sargento británico. Foto: Marino HolgadoLápida de un sargento británico | Foto: Marino Holgado

Kanchanaburi, en el centro de Tailandia, a 130 kilómetros de Bangkok, ofrece varios puntos de interés para el viajero. Pero esta vez vamos a detenernos en tres. El primero, los dos cementerios militares. Miles de lápidas perfectamente ordenadas en el suelo llevan nombres como el del sargento I. F. McCalman, un soldado de infantería muerto el 12 de julio de 1943. Quizá australiano, como podría indicar su número de batallón, falleció con sólo 24 años, la edad a la que se muere en las guerras. ¿Cómo llegó el sargento McCalman, con su apellido escocés, a morir en una jungla del centro de Tailandia?

Los apellidos europeos se repiten en las 1740 tumbas (la mayoría de británicos y holandeses) del cementerio de Chong Kai. Y también en las 6.982 lápidas (de australianos, holandeses y británicos) del cementerio de guerra de Kanchanaburi. Unos 12.000 prisioneros de guerra aliados y unos 100.000 trabajadores asiáticos murieron en lo que desde entonces se ha llamado el Ferrocarril de la Muerte, 414 kilómetros de línea férrea que debía unir Tailandia con Birmania. El problema era que el trazado cruzaba zonas de jungla inexpugnable y debía salvar algunos ríos.

Uno de ellos era el río Khwae Yai, o, por simplificar, el río Kwai. Aquí, en Kanchanaburi, los japoneses obligaron a los prisioneros de guerra a construir un puente en 1943, primero de madera y después de acero. Bombardeado por los aliados en 1945, se reconstruyó tras la guerra a unos metros de su emplazamiento original. Es nuestro segundo punto de interés. Del primer puente sólo se conservan en el actual las vigas curvas de su estructura. Pero al pasear por su vía es imposible no sentir que caminas sobre un trozo de historia. Las condiciones de trabajo impuestas por los militares japoneses y la propia vida en la selva condenaron a la muerte a miles de prisioneros y trabajadores forzados.

Las vigas curvas pertenecen al puente original sobre el río Kwai. Foto: Marino HolgadoLas vigas curvas pertenecen al puente original sobre el río Kwai | Foto: Marino Holgado

Esto nos lleva al tercer punto de interés, el Jeath War Museum, un museo en el que puede verse una réplica de las casetas de madera y bambú en las que eran recluidos los prisioneros de guerra aliados que trabajaban en la construcción de la línea férrea. Las fotos en sepia que se exponen en el lugar nos trasladan a las condiciones de vida en aquel duro periodo. Como el resto de objetos que alberga el museo: armas, mapas... recuerdos de una época en la que una guerra alcanzó los cinco continentes.

Prisioneros de guerra en una de las fotografías expuestas en el museo. Foto: Marino HolgadoPrisioneros de guerra en una de las fotografías expuestas en el museo | Foto: Reproducción de foto original

La visita debe acabar, como no podía ser de otra forma, subidos a un tren. Puede tomarse en Kanchanaburi y te lleva hasta Nam Tok, para visitar unas cascadas muy frecuentadas por los tailandeses. El paisaje desde el propio tren es espectacular, traqueteando en varias ocasiones en paralelo al río Kwai, o más bien, al río Khwae Yai.

Claro que si andas sobrado de dinero siempre puedes darte un capricho y hacer uno de los recorridos del Eastern and Oriental Express, el tren de lujo que une Bangkok con Singapur cruzando Malasia y cuyo trayecto pasa también por el histórico puente. Hace una parada en Kanchanaburi para poder realizar la visita bajo la exclusiva marca de Orient Express.

El río Kwai, o más bien, el río Khwae Yai, en la región de Kanchanaburi. Foto: Marino HolgadoEl río Kwai, o más bien, el río Khwae Yai, en la región de Kanchanaburi | Foto: Marino Holgado

La visita a Kanchanaburi se puede hacer en un día desde Bangkok. Cualquier agencia de viajes de la calle Khaosan Road, en la capital, te ofrece todas las alternativas si viajas por tu cuenta. Aunque también puedes quedarte algunos días para explorar una zona con temperaturas más frescas que las de la tórrida capital tailandesa. O bien puedes seguir ruta hacia el paso de las Tres Pagodas, la frontera con Myanmar, en tiempo reciente vetado a extranjeros por la guerra en el país vecino y ahora destino para viajeros curiosos.

APUNTE DE CINE: La maravillosa película "El puente sobre el río Kwai", rodada por David Lean en 1957, es ficción. Se basa en la construcción del puente sobre el río Khwae Yai, pero los hechos reales no sucedieron con exactitud tal como se narran en el cine. Además, que nadie busque los paisajes originales en la gran pantalla: la película se rodó en Ceilán, la actual Sri Lanka. Por cierto, todo el mundo debería ver la película al menos una vez en la vida.

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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