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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
CUATRO RECORRIDOS PARA UN VERANO / 2

Perú (y 2): Cuzco, Machu Picchu y Amazonía, entre maravillas de la humanidad

Tras conocer Arequipa, el cañón del Colca y el lago Titicaca, nuestro recorrido por Perú nos lleva en el segundo tramo del viaje a dos destinos soñados por cualquier viajero. Visitaremos la ciudadela de Machu Picchu y la ciudad de Cuzco, y cambiaremos radicalmente de escenario para descender hasta la Amazonía. Tras navegar por el río más largo del mundo, volveremos a la capital para despedirnos del país. Perú es el segundo recorrido que proponemos para este verano, tras la India de la pasada semana, y Guatemala y Malasia que vendrán después.

Mercado de Pisac, en el Valle Sagrado. Foto: Marino Holgado Mercado de Pisac, en el Valle Sagrado | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Madrid  | Actualizado el 14/06/2012 a las 09:45 horas

Días 10 a 12: Permanecemos cuatro noches en Cuzco. La ciudad es uno de los lugares imprescindibles para cualquier viaje a Perú y una buena base para visitar interesantes lugares a su alrededor. Pasear por Cuzco es como hacerlo por algunas ciudades castellanas: sus iglesias, sus casas con cubierta de teja, su plaza rodeada de templos y soportales, sus bares y restaurantes con balconadas... Es el principal destino turístico del país y el ambiente de sus calles responde a esa expectativa.

Además de pasear, Cuzco tiene muchos lugares de visita obligada: la Catedral (imprescindible), el convento de Santa Catalina, la Iglesia de la Compañía, Koricancha y el convento de Santo Domingo... También la calle Hatunrumiyoc y su pared inca construida sin sillares de piedra poligonales, la calle Loreto y su muralla inca, la Plaza de Armas, la calle del Medio, que sale de ella hasta la plaza del Regocijo, la plaza de San Francisco... También el barrio de San Blas, el barrio de moda, el más bohemio, con sus cuestas rompepiernas y sus pequeños hoteles...

La Plaza de Armas de Cuzco y la iglesia de la Compañía. Foto: Marino HolgadoLa Plaza de Armas de Cuzco y la iglesia de la Compañía | Foto: Marino Holgado

Desde Cuzco debe visitarse las ruinas de Sacsayhuamán (se puede ir en taxi) y las de Pisac, donde pasear también por su mercado (esta es una excursión algo más larga, para la que valdrá la pena contratar un coche con conductor que se ajuste a tus horarios).

Nuestra siguiente etapa nos llevará a Machu Picchu. Nosotros iremos directamente, aunque el viajero puede optar por recorrer con más calma el Valle Sagrado, sus paisajes y sus complejos de ruinas, como las de Ollantaytambo.

Las murallas de Sacsayhuamán, cerca de Cuzco. Foto: Marino HolgadoLas murallas de Sacsayhuamán, cerca de Cuzco | Foto: Marino Holgado

Día 13: Nos toca madrugar para viajar a Aguas Calientes, el pueblo situado a los pies de la montaña en la que se yergue Machu Picchu. Desde hace algunos años los trenes que van a Aguas Calientes (la única forma de llegar) no salen de Cuzco: debemos viajar primero en taxi o en autobús hasta Poroy (a una media hora) o, lo más probable, hasta Ollantaytambo (hora y media más o menos).  El viajero puede optar por pasar una noche menos en Cuzco y viajar el día anterior a Ollantaytambo, visitar sus ruinas y hacer noche en este pueblo. Desde aquí, en hora y media estaremos en Aguas Calientes. Aquí hay poco que hacer, salvo darse algún baño en sus aguas termales. Pasamos la noche aquí para, al día siguiente, acceder a Machu Picchu lo más temprano posible.

Día 14: A las cinco de la mañana hacemos cola para los minibuses que suben a Machu Picchu. El recinto arqueológico abre a las seis de la mañana. A esa hora ya hay largas colas. Todo el mundo quiere ver el amanecer. Desde la colina contraria al Huayna Picchu se contempla cómo el sol sale por detrás de la montaña y va iluminando progresivamente la ciudadela. Tras disfrutar del momento, comenzamos a recorrer sus calles, escaleras, casas, templos...

Votada como una de las siete maravillas del mundo que han llegado hasta nuestros días, es uno de los lugares imprescindibles de un viaje a Perú. En este blog ya nos hemos referido con detalle a la visita a éste lugar y a ese texto me remito. Apuramos el día al máximo y permanecemos en el recinto hasta que cierre, a las cinco de la tarde, aunque se puede salir cuantas veces queramos para tomar algo en el hotel situado en su entrada.

Machu Picchu y su espectacular entorno montañoso. Foto: Marino HolgadoMachu Picchu y su espectacular entorno montañoso | Foto: Marino Holgado

Tras bajar de nuevo a Aguas Calientes, aún tendremos tiempo de cenar antes de regresar en tren a Ollantaytambo y ahí tomar un colectivo, una furgoneta, para llegar a Cuzco. Dormiremos aquí antes de cambiar radicalmente de paisajes.

Día 15: Hoy bajaremos desde los 3.326 metros y el tiempo a ratos fresco de Cuzco hasta el calor tropical y los apenas 130 metros de altitud de Iquitos, la capital de la Amazonía peruana. Nos desplazamos a la mayor selva del mundo y al río más largo, que comienza su andadura precisamente en las alturas de los Andes peruanos.

Hay varios lugares en Perú para disfrutar de la Amazonía. Optamos por la zona norte, viajando hasta la que fue capital del caucho, Iquitos. Sólo se puede llegar en avión o en barco, no hay carreteras. Y como no disponemos de los tres días necesarios para llegar navegando, lo hacemos en avión. Desde Cuzco necesariamente hay que volar a Lima y desde allí a Iquitos. Si las conexiones van bien llegaremos a media tarde. Si van mal, ya de noche.

Al llegar a Iquitos parecerá que hemos cambiado de país. El clima y la vegetación tropical, las casas desvencijadas con la nostalgia de un brillante pasado, la ropa liviana a que obliga el calor húmedo y los rostros de sus habitantes, con sus facciones ligeramente achinadas y su piel dorada propias de los indígenas amazónicos... Nada que ver con el Perú que hemos visto hasta ahora. La ciudad no dispone de grandes monumentos, la atracción es ella misma, sus calles, su ambiente... Por eso, pasear por el Malecón Maldonado, donde se concentra el ocio de los iquiteños, por la Plaza de Armas y las calles aledañas es lo mejor que podemos hacer en las horas de las que dispongamos tras instalarnos en el hotel.

La Amazonía, paraíso para las aves. Foto: Marino HolgadoLa Amazonía, paraíso para las aves | Foto: M. Holgado

Días 16 y 17: Una lancha rápida nos lleva, en hora y media, hasta un lodge en la selva, en la orilla de este gran río que, desde Iquitos, recibe el nonbre de Amazonas. Pasaremos dos noches aquí, en paquete contratado por Internet. Hay diversos lodges en la zona, accesibles desde Iquitos río arriba o río abajo, alejados unos de otros. Todos ofrecen programas similares: desde dos hasta siete noches, observación de aves, pesca de pirañas, caminatas nocturnas para oir los sonidos de la selva, visita a alguna comunidad indígena, paseos diurnas en busca de fauna amazónica, navegación en busca de los delfines rosados... todo ello en pensión completa en el lodge, porque aquí estamos en la selva y no hay restaurantes a los que ir. Los programas ofrecen el suficiente tiempo libre para descansar en el lodge, bañarse en su piscina, tomar una fría cerveza o sentarse a contemplar los barcos que pasan por el río y las imágenes que nos deja el gran Amazonas.

Día 18: Tras un último paseo por la selva amazónica, a mediodía la lancha nos llevará de nuevo hasta Iquitos. Nos quedaremos aquí un día más y aprovecharemos la tarde para deambular por la ciudad si apenas pudimos hacerlo el día que llegamos: la Casa de Hierro, en la Plaza de Armas, las calles del centro con las casas decoradas con azulejos portugueses o sevillanos, recuerdo de épocas de esplendor... y matar el tiempo al ritmo que nos dejen las altas temperaturas.

La Casa de Hierro, de Iquitos, traída desmontada desde París. Foto: Marino HolgadoLa Casa de Hierro, de Iquitos, traída desmontada desde París | Foto: Marino Holgado

Día 19: Nuestro vuelo sale por la tarde. Esta mañana visitaremos, con ciertas precauciones, el mercado de Belén. Y, dependiendo de la época del año y del caudal del río, podremos visitar el barrio de Belén con sus casas flotantes. Es la zona más pobre de Iquitos, casas de madera construidas sobre el agua. Si el caudal está bajo (y en verano suelo ocurrir), las viviendas se posan sobre el barro y la imagen es muy diferente a cuando flotan sobre el río. La visita debe hacerse en barca y acompañado por un guía o alguien de confianza. El viajero no debe olvidar que va a contemplar pobreza y no un espectáculo para turistas. Si no nos adentramos en Belén, desde el propio Malecón de la ciudad se ven algunas de esas casas para hacernos una idea de las condiciones de vida. A media tarde un avión nos llevará de nuevo a Lima, última etapa de nuestro viaje.

Día 20: Esta vez conocemos una Lima muy diferente a aquella que vimos a nuestra llegada al país. Nos quedamos en el barrio de Miraflores, la zona acomodada y moderna de la ciudad. Pasearemos por el parque Kennedy, la avenida Larco y sus tiendas, los acantilados sobre el Pacífico y el centro comercial Larcomar. Se trata, sobre todo, de llevarse una imagen completa de la ciudad.

Los acantilados sobre el Pacífico del barrio limeño de Miraflores. Foto: Marino HolgadoLos acantilados sobre el Pacífico del barrio limeño de Miraflores | Foto: Marino Holgado

Podemos aprovechar para un capricho gastronómico. La cocina peruana está de moda en todo el mundo y uno de sus templos culinarios es el restaurante "Astrid y Gastón", precisamente aquí, en Miraflores. Antes de despedirnos de Perú aprovechamos para comer o cenar en este lugar. Otra opción para el viajero, si tiene mucho interés, es aprovechar el día para realizar una excursión en avión hasta las líneas de Nazca y dejar Miraflores para la mañana siguiente.

Día 21: Nuestro avión de regreso a España sale a última hora de la tarde, así que disponemos de la mañana para visitar, por ejemplo, el recinto arqueológico de Huaca Pucllana, en la misma zona de Miraflores. También podremos visitar el cercano barrio de Barranco o hacer las últimas compras. Toda esta zona de Lima ofrece las mismas opciones para pasar el tiempo que cualquier moderna ciudad. Por la tarde tomaremos el avión para regresar a casa.

Próxima semana: Malasia

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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