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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
Ya podemos entrar en "Oculus", el nuevo intercambiador de transportes del World Trade Center

El One World Observatory, Nueva York desde la planta 100 del rascacielos más simbólico

Se llama Oculus. El intercambiador de transportes diseñado por Santiago Calatrava para el World Trade Center es la última incorporación arquitectónica a lo que, un mal día, todos conocimos como "zona cero". Su silueta blanca y angulosa destaca entre las líneas rectas de los rascacielos del bajo Manhattan. A un paso de la estación, entro en el One World Trade Center, el edificio más alto de la ciudad y del país. Hace unos meses se inauguró su observatorio. Esta  simbólica zona de Nueva York va viendo desaparecer, poco a poco, las vallas de las obras y mostrando su nuevo aspecto, siempre en torno a la memoria de lo que pasó aquí en 2001.

El skyline del sur de Manhattan ya muestra el nuevo One World Trade Center (en tono azul). Foto: Marino Holgado El skyline del sur de Manhattan ya muestra el nuevo One World Trade Center (en tono azul) | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Nueva York (Estados Unidos)  | Actualizado el 19/04/2016 a las 12:35 horas

Apenas sesenta segundos. Es el tiempo que tarda el ascensor en dejarme en la planta 102 del One World Trade Center. No da tiempo a pensar que estamos, no sólo en el rascacielos más alto de Nueva York, de Estados Unidos y del hemisferio occidental, sino posiblemente en uno de los edificios más simbólicos del mundo. Y de eso trata la primera parte de la visita al mirador del rascacielos, al One World Observatory, antes de subir al veloz y entretenido (de esto hablaré más adelante) elevador.

El One World Trade Center es el rascacielos más alto del hemisferio occidental. Foto: Marino HolgadoEl One World Trade Center es el rascacielos más alto del hemisferio occidental | Foto: Marino Holgado

Tras pasar el control de acceso, un primer pasillo ofrece, a través de monitores de vídeo, "Voices", declaraciones de personas que han participado en la construcción del edificio que ha sustituido a las Torres Gemelas, con toda la carga emocional que eso conlleva en un país como Estados Unidos. La siguiente galería, "Foundations" ("Bases"), simula el lecho de roca sobre el que se levanta Manhattan y, en concreto, este edificio: todo un símbolo arraigado en una base sólida, la fortaleza de la respuesta al terrorismo.

Durante la subida hasta el techo de la ciudad, las paredes del ascensor proyectan los diferentes perfiles que ha tenido esta zona de la ciudad en los últimos siglos: desde las primeras casas coloniales hasta el enjambre de rascacielos actual. Lo podéis ver aquí: https://oneworldobservatory.com/es/experience/. La visita comienza en la planta 102. Una nueva proyección, "See Forever Theather", nos enseña esa permanente obra teatral que es la vida en Nueva York, hasta terminar con una sorpresa.

Recreación de Manhattan en el siglo XVIII, proyectada en el ascensor del mirador de One World Trade Center. Foto: Marino HolgadoRecreación de Manhattan en el siglo XVIII, proyectada en el ascensor del mirador | Foto: Marino Holgado

Y, por fin, llego al observatorio sobre la ciudad, en la planta 100. Estoy a 381 metros de altura, muy por encima de los rascacielos más cercanos, de los taxis amarillos, de los paseantes con su vaso de café en la mano... Ante nosotros tenemos el inmenso laberinto de calles de Nueva York, el Empire State a lo lejos, la isla de Ellis y la de la estatua de la Libertad, New Jersey a un lado y Brooklyn al otro, los puentes de Manhattan, Brooklyn y de Williamsburg, el río Hudson y el East River... Una cafetería y un restaurante en la planta 101 permiten disfrutar de las espectaculares vistas mientras tomas algo.

Vistas de Manhattan desde la cafetería del mirador del One World Trade Center, el más alto de Nueva York. Foto: Marino HolgadoVistas de Manhattan desde la cafetería del mirador del One World Trade Center | Foto: Marino Holgado

Y aquí llegan las comparaciones. El One World Observatory compite con otros dos espectaculares miradores en Nueva York: el del Empire State y el del Rockefeller Center. Sin duda, el del World Trade Center tiene a su favor la carga simbólica: es el edificio más alto de la ciudad y del hemisferio occidental y se levanta en el lugar donde se alzaron las Torres Gemelas. Aquí murieron más de 2.700 personas el 11 de septiembre de 2001.

Los puentes de Manhattan y Brooklyn, desde el mirador del One World Observatory. Foto: Marino HolgadoLos puentes de Manhattan y Brooklyn, desde el mirador del One World Observatory | Foto: Marino Holgado

Pero tiene un pequeño inconveniente: todo el recinto es interior, acristalado. Los amantes de la fotografía tendrán que luchar contra las manchas, las huellas y los reflejos en los cristales. Para esto, el Top of the Rock, ek mirador del Rockefeller Center, sigue siendo inigualable. Quizá por eso está en el número tres de las atracciones neoyorquinas preferidas por los viajeros de TripAdvisor, mientras el nuevo observatorio sólo alcanza la posición 20.

En torno al World Trade Center aún se levantan muchas grúas y el permanente ruido de Nueva York aquí se torna en sonido de obras. Pero poco a poco la zona va tomando cuerpo. Los neoyorquinos y los turistas ya pueden entrar en el espectacular Oculus, el intercambiador de transportes salido de la imaginación del controvertido Santiago Calatrava.

El "Oculus", la estación del WTC, recibía los últimos retoques poco antes de su apertura. Foto: Marino HolgadoEl "Oculus", la estación del WTC, recibía los últimos retoques poco antes de su apertura | Foto: Marino Holgado

Un enorme vestíbulo en forma de espina (para algunos), o de paloma (para otros, ¿quién sabe?), que alcanza 30 metros de altura, da paso a un centro comercial y a los diferentes andenes del metro y de los trenes que conectan con New Jersey por debajo del río Hudson. El cristal que cubre el enorme "ojo" de Calatrava se abrirá en los calurosos días de verano, en los que el cielo será la auténtica cubierta de esta estación que quiere competir en atractivo con la elegante y muy cinematográfica Grand Central.

Y en el exterior, el Memorial del 11-S. Dos grandes piscinas con cascadas en sus paredes ocupan el espacio donde estaban los cimientos de las Torres Gemelas. En torno a ellas los nombres de todos los fallecidos en los atentados de aquel día y en el de 1993 contra una de las torres que costó seis vidas. La lectura de los nombres de tantas vidas truncadas puede resultar angustiosa: es la dimensión más humana de aquel asesinato masivo.

Nombres de víctimas del 11-S en torno a una de las cascadas del Memorial. en Nueva York. Foto: Marino HolgadoNombres de víctimas del 11-S en torno a una de las cascadas del Memorial | Foto: Marino Holgado

El Museo del 11-S también está ya abierto. En esta plaza se replantó incluso un árbol que sobrevivió bajo los escombros de los rascacielos. Las Torres Gemelas no fueron las únicas destruidas en los atentados y las obras de otros edificios aún tienen para rato. Falta tiempo para que el World Trade Center del Bajo Manhattan muestre su aspecto definitivo y la llaga que dejó el 11-S desaparezca. Aunque costará más que se borre de la memoria.

La Estatua de la Libertad y la isla de Ellis, desde el One World Observatory. Foto: Marino HolgadoLa Estatua de la Libertad y la isla de Ellis, desde el One World Observatory | Foto: Marino Holgado

DATOS PRÁCTICOS PARA LA VISITA: Las entradas para el One World Observatory cuestan 32 dólares para los adultos y 26 para los niños. Hay opciones más caras con acceso prioritario o con entrada flexible en cualquier momento del día reservado.

Es recomendable comprarlas con antelación en su página web para un día y hora concretos. Gracias a esto, no parece haber grandes colas para subir. Sus organizadores aseguran que las esperas y los trámites no superan los 20 minutos. También es posible comprarlas en las taquillas, pero el riesgo es que no haya para el momento concreto en que deseas acceder. No se permite el uso de trípodes. Para acceder al museo del 11-S también es recomendable comprar las entradas con antelación.

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Nacional de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en Interior, Tribunales, Sucesos o Inmigración, entre otros temas. Lleva 29 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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