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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
DESTINOS: Nueva Inglaterra (Estados Unidos)

De faro en faro por la costa de Maine

Los indios abenaki vivían en la costa noreste de Estados Unidos. Su territorio era lo que ahora conocemos como Nueva Inglaterra. Los abenaki, como el resto de tribus indias de Norteamérica, eran muy descriptivos con sus nombres. Por eso, llamaron Ogunquit al uno de los parajes en el que vivían. Significa "lugar hermoso a orillas del mar". Y Ogunquit es, ahora, uno de los primeros pueblos que te encuentras cuando subes en coche por la costa de Maine. Allí me espera el faro de Cabo Neddick, comienzo de un recorrido por algunos de los sesenta faros que alumbran la salvaje costa de Maine.

El faro Neddick, en el estado norteamericano de Maine. Foto: Marino Holgado El faro Neddick, en una pequeña isla de Maine, fotografiado desde el parque Sohier | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Maine  | Actualizado el 22/10/2013 a las 14:54 horas

La sonda espacial Voyager II recorre el espacio desde 1977. Hace años que pasó junto a Neptuno y ahora, junto a su gemela Voyager I, son los instrumentos artificiales más lejanos jamás enviados por el hombre. En su interior la NASA introdujo fotos de algunos lugares de la Tierra para que, si caía en manos de alguna inteligencia extraterrestre, nos conocieran. Una de esas fotos era del faro de Cabo Neddick. Una buena razón para visitarlo.

El faro Neddick está en un pequeño islote, a menos de 100 metros de la costa del condado de York, en Maine. El parque Sohier, en York Beach, es el lugar idóneo para disfrutar de las vistas del faro. También para pescar, para nadar en la playa e, incluso, para casarse. El día que visito el faro una pareja celebra su boda sobre las rocas que bajan hacia el océano. Tras darse el "sí, quiero", se hacen las fotos con el faro Neddick de fondo. Intuyo que es el segundo matrimonio de cada uno de ellos: quizá buscan que la luz del faro les ilumine mejor que en su pasado.

Los asistentes a una boda celebrada ante el faro Neddick, en Maine. Foto: Marino HolgadoLos asistentes a una boda celebrada ante el faro Neddick | Foto: Marino Holgado

En 1876 comenzó la construcción de este faro. Costó 15.000 dólares y en 1879 comenzó a iluminar la costa del condado de York. Ya desde el principio alguien vio su potencial turístico. Su primer farero, Nathaniel H. Otterson, ya llevaba en su barca a visitar la isla y el faro a quien le pagara diez centavos pese a que estaba prohibido y lo sigue estando. Hoy, millón y medio de personas se acercan cada año hasta el parque Sohier. Uno de los fareros llegó a decir que estar en el faro Neddick "es como vivir en una pecera mirando hacia el resto del mundo".

Uno de los faros de la región de Boothbay, en Maine. Foto: Marino HolgadoSesenta faros alumbran la costa de Maine | Foto: M. Holgado

La costa de Maine, muy escarpada y con multitud de pequeñas islas e islotes, es una sucesión de faros. La carretera 1, hacia el norte, bordea los pequeños pueblos costeros. En Estados Unidos la matrícula de los automóviles llevan una frase alegórica al espíritu de cada estado. En el de Maine pone "vacationland", porque es una región profusa en bosques, en playas y en paisaje, apreciada por los norteamericanos para disfrutar sus vacaciones.

Pasando su capital, Portland, hacia el norte la costa se hace más agreste. Los ríos rompen la tierra en una sucesión de penínsulas. Una de ellas es la de Boothbay Harbor. Aquí, varios faros iluminan el mar desde las islas a pocos metros de la costa. Pero mi destino es el faro Pemaquid, en el extremo de una de las tres penínsulas que forma Boothbay. Aquí, el faro está en tierra firme y puede visitarse su interior subiendo los 21 metros hasta su lente. Es el único que permite las visitas en todo Maine.

El faro de Pemaquid Point, en Maine. Foto: Marino HolgadoEl faro de Pemaquid y la antigua casa del farero | Foto: Marino Holgado

El faro Pemaquid se levantó en 1827, pero hubo de rehacerse ocho años después debido a problemas en la estructura. En 1856 recibió, como otros faros de Maine, una novedosa lámpara, inventada por el francés Fresnel, formada por anillos circulares concéntricos. Esto permitía una mayor proyección de la luz: la estela del faro Pemaquid es visible 26 kilómetros mar adentro.

El océano atlántico desde el faro de Pemaquid, en Maine. Foto: Marino HolgadoEl océano, desde la casa de la campana del faro Pemaquid | Foto: Marino Holgado

Pemaquid Point, el parque en el que se encuentra el faro, es también un lugar de encuentro para hacer un pic-nic o para pasear entre las formaciones rocosas que bajan hasta el mar. Su último farero, Leroy S. Ewill, se quedó sin trabajo en 1934, cuando se automatizó el faro. Su hermosa casa blanca, de madera, es hoy el Museo del Pescador de Pemaquid en el que, además de fotos de época o útiles de pesca, puede observarse un enorme bogavante capturado por los pescadores locales.

Un faro en la costa de Boothbay, en Maine. Foto: Marino HolgadoUn faro en la costa de Boothbay, en Maine | Foto: Marino Holgado

Porque algo que hace especialmente atractivos los faros en Maine son las casas de sus encargados, las casetas en las que se guardaba el aceite y otros utensilios, la cuidada valla blanca de madera que los rodea... En Pemaquid Poit además puede el viajero detenerse a comer algo en un pintoresco restaurante con hermosas vistas, el The Sea Gull Shop, donde degustar un sandwich de langosta, una hamburguesa o un perrito caliente. Porque esto es América. Esto es Maine, la tierra de las vacaciones.

DATOS PARA LA VISITA: Desde España, Iberia tiene vuelos directos de Madrid a Boston. Allí alquilar un coche es la única forma de poder llegar a los pueblos costeros de Maine. Conviene hacerlo previamente online para obtener las mejores tarifas. Durante el verano es fácil encontrar muchos hoteles llenos, por lo que no está de más calcular previamente el recorrido y reservar las habitaciones de forma anticipada.

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Nacional de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en Interior, Tribunales, Sucesos o Inmigración, entre otros temas. Lleva 29 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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