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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
Una crónica viajera cuando Antena 3 Televisión cumple 25 años

Cruzando fronteras con un micrófono de Antena 3 en la mano

El pequeño avión de transporte del Ejército del Aire español se acercaba al aeropuerto de Mostar. Los combates en la guerra de Bosnia habían terminado dos años antes. Mientras descendíamos, por la ventanilla me llamó la atención las numerosas casas unifamiliares con sus muros perfectos, pero sin tejado. Todas. Un militar me explicó que era una forma de limpieza étnica: se hacían explotar con gas desde dentro y saltaba la cubierta. Ya no podían ser habitadas. Sus vecinos debían marcharse a otro lugar. Fue uno de mis primeros viajes por el mundo como reportero de Antena 3 Televisión.

Marino Holgado en Nouadhibou (Mauritania), en marzo de 2006 informando sobre inmigración En Nouadhibou (Mauritania), en marzo de 2006 informando sobre inmigración | Foto: ...

Marino Holgado  |  Madrid  | Actualizado el 26/01/2015 a las 13:38 horas

En los siete días que permanecí en Bosnia comprobé que la guerra no termina cuando cesan los disparos. Una cosa es saberlo y otra, verlo. Difícil hacer habitables edificios destrozados por los disparos y por la artillería. Imposible caminar por el campo en el que los artificieros españoles desactivaban minas. Complicado garantizar la vida de minorías de un bando en pueblos habitados mayoritariamente por sus enemigos. Sobrecogedora la visión de la llamada "avenida de los francotiradores" en Sarajevo. Y esperanzador ver cómo la vida volvía a abrirse paso, poco a poco.

Marino Holgado en Mostar (Bosnia) en octubre de 1997 ante un edificio bombardeado en la guerraEn Mostar (Bosnia) en octubre de 1997 ante un edificio destrozado en la guerra | Foto: ...

Desolación. De una magnitud difícil de creer. Es lo que pude ver en uno de mis siguientes viajes. Honduras, 1998. El Mitch, el segundo huracán más devastador de América, había barrido Centroamérica. Y se había cebado en Honduras. El centro de su capital, Tegucigalpa, estaba destrozado. Las aguas del río Choluteca se habían llevado por delante puentes, casas, vidas... Era difícil imaginar cuándo podría el país reconstruir todo aquello.

Marino Holgado en Tegucigalpa (Honduras), en noviembre de 1998, informando sobre el huracán MitchEn Tegucigalpa (Honduras), en noviembre de 1998, en un país destrozado por el huracán Mitch | Foto: ...

Marino Holgado, en mayo de 1998, en un barco de Greenpeace cruzando el MediterráneoEn el Mediterráneo, con Greenpeace, en 1998 | Foto: ...

En otras ciudades hondureñas las aguas habían cubierto hasta alturas inimaginables barrios, calles, casas, cementerios... Un metro de lodo lo cubría todo. Me quedé con una imagen: en medio de la desolación, junto a carreteras destrozadas, un hombre mayor clavaba las primeras maderas de su nueva casa. Junto al río que se llevó la anterior.

Hubo viajes más agradables. Como los cinco días que me llevó cruzar el Mediterráneo desde España hasta el sur de Italia a bordo de un barco de Greenpeace durante una campaña para denunciar el uso de redes de deriva. O el que me llevó por primera vez a Ecuador, allá por 2001, para ver el trabajo de una ONG española llevando concienciación y esperanza a algunos de los lugares más pobres del altiplano o de la Amazonía.

Marino Holgado en Guayaquil (Ecuador), en 2005En Guayaquil (Ecuador), en 2005 | Foto: ...

Pero, en mi caso, el periodismo me ha llevado habitualmente a realidades bastante más duras. Por eso volví dos veces más a Ecuador. En una ocasión siguiendo los pasos de un asesino múltiple que había dejado ocho víctimas en Machala, en el sur del país, y la última en Zaragoza. Y un tercer viaje, doloroso, con los cuerpos de las dos víctimas mortales del atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas. Para conocer en Ecuador a sus familias y la miseria de la que buscaron una salida en España.

Marino Holgado sobrevolando la Amazonía peruana en 2002 para un reportaje sobre plantaciones de cocaSobrevolando la Amazonía de Perú en noviembre de 2002 para un reportaje sobre plantaciones de coca | Foto: ...

Marino Holgado en el Sáhara occidental, en marzo de 2005En el Sáhara occidental, en marzo de 2005 | Foto: ...

La primera vez que viajé a Perú, hace trece años, también fue como reportero de Antena 3 Televisión. Volamos a la Amazonía peruana donde el cultivo de hoja de coca se oculta bajo la frondosa vegetación y vimos en las barriadas más pobres de Lima el trabajo para ayudar a los jóvenes drogadictos a salir de su adicción.

"Cuando suba al barco sé que puedo morir". Me lo decía en una comisaría de Mauritania Malik Kingay, un senegalés de 19 años. Era uno de los miles de africanos que intentaban llegar a España tras días de travesía por el océano. En 2006 todos conocimos la palabra cayuco. Esas largas embarcaciones que salían desde Mauritania y Senegal rumbo a Canarias cuando Marruecos comenzó a expulsar hacia el desierto a los inmigrantes que interceptaba en su país.

Marino Holgado en Nouadhibou (Mauritania), en marzo de 2006, para un reportaje sobre inmigraciónComisaría de Nouadhibou (Mauritania), en marzo de 2006, con inmigrantes senegaleses rumbo a España | Foto: ...

En la difusa frontera entre Mauritania y el Sahara occidental ocupado por Marruecos, en la península de La Güera, pude ver a quienes no sobrevivieron a la travesía, cuerpos de ahogados arrojados a tierra por la marea y que la arena del desierto comenzaba a cubrir. El joven Malik lo había intentado tres veces. Y aseguraba que volvería a tentar a la suerte.

Marino Holgado en Saint-Louis (Senegal), en 2006, para un reportaje sobre inmigraciónEn Saint-Louis (Senegal), en mayo de 2006, en el origen de la inmigración | Foto: ...

Otros lo intentaban desde más al sur. Desde Saint Louis, en Senegal, también salían con inmigrantes los cayucos de vivos colores utilizados hasta entonces para la pesca. En la amplia desembocadura del río Senegal se ocultaban las embarcaciones que después saldrían por la noche. Daba vértigo pensar la distancia que debían recorrer en pleno océano hasta Canarias. Nadie supo nunca cuántos murieron en el intento. Y sigue ocurriendo.

Marino Holgado, en Mitad del Mundo ( Ecuador), sobre la línea del EcuadorEn Mitad del Mundo (Ecuador), en 2001: un pie en el hemisferio norte, otro en el sur | Foto: ...

Conocer realidades diferentes... y llegar para el informativo de las tres. Son las premisas de un viaje como reportero de televisión. “De nada sirve grabar la voladura de un puente si no llegas a tiempo para el telediario”, decía Arturo Pérez Reverte. “Lo importante es moverse”, dijo mucho antes Robert Louis Stevenson. ¿El mejor viaje?, el próximo.

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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