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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
Viaje a una de las comunidades más llamativas de Estados Unidos

El Condado de Lancaster, la tierra de los amish

Son en torno a 230.000 personas. La mayoría reside en Estados Unidos. Los amish, junto a otros grupos menonitas menos rígidos en sus costumbres, son uno de los grupos sociales que más atraen las miradas de curiosidad de quienes no pertenecemos a su comunidad. El cine los ha hecho conocidos en medio mundo. Y la ficción cinematográfica no se aleja mucho de la realidad social. A hora y media en coche desde Filadelfia, el condado de Lancaster agrupa al segundo grupo más numeroso de amish de Estados Unidos.

El condado de Lancaster, en Pensilvania, agrupa a una amplia comunidad de Los "amish" son reconocibles por sus ropas, como recién llegados del siglo XVIII | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  Lancaster (Estados Unidos)  | Actualizado el 19/10/2016 a las 10:23 horas

Bird-in-Hand, pájaro en mano, es el curioso nombre de un pueblo del estado de Pensilvania. Ese lugar estaba destinado a ser una de las paradas más interesantes de mi recorrido por la tierra de los amish, ese singular grupo religioso y social que viste y vive como si desde el siglo XVIII el mundo apenas hubiera cambiado. Eran las cinco de la tarde de un martes de agosto y estaba a punto de darme de bruces con el universo amish.

"Amish" asisten a una subasta solidaria en Bird-in_Hand, en Pensiilvania. Foto: Marino Holgado"Amish" asisten a una subasta solidaria en Bird-in_Hand, en Pensiilvania | Foto: Marino Holgado

Porque, conviene avisarlo, para ver a los amish hay que tener paciencia y perseverancia. No viven en ciudades ni pueblos, sino en granjas. No te puedes sentar en un banco a verlos pasar. Coche y carretera es lo que hace falta para poder encontrarte con ellos.

Las carreteras 30, 340 y 23, que salen de la ciudad de Lancaster, son las vías de acceso a unas cuantas carreteras secundarias que las entrelazan y que permiten cruzar entre cientos de granjas amish. Son fácilmente identificables por sus enormes casas blancas de madera, sus grandes silos, sus molinos de viento y su inconfundible ropa, colgada para secarse. Los amish son, probablemente, los únicos norteamericanos que siguen colgando la ropa al sol. No tienen secadoras, ni otras muchas cosas.

Ropa tendida en una granja "amish" del condado de Lancaster, en Estados Unidos. Foto: Marino HolgadoLos "amish" no usan electrodomésticos: su ropa cuelga tendida en sus granjas | Foto: Marino Holgado

Por todo eso, encontrarte con algún evento social que reúna a docenas de familias es una enorme suerte. Y con eso me tropecé en Bird-in-Hand. En un almacén junto al cruce de las carreteras 340 y North Ronks Road comenzaron a congregarse numerosas familias amish. Dentro estaban preparando grandes platos de comida, postres y helados. La mayor parte de las familias llegaban en sus carros tirados por caballos. Algunos lo hacían en coches o monovolúmenes conducidos por vecinos ajenos a la comunidad amish.

Porque aunque ellos no conducen, por rechazar los avances técnicos e, incluso, la electricidad, algunos grupos sí aceptan ser trasladados en sus coches por vecinos no amish, ingleses, como dirían ellos. Los amish, y los menonitas en general (un grupo de convicciones y vida similares) no son un grupo religioso jerárquico ni estructurado, por lo que no hay un dogma cerrado y cada colectivo interpreta con más o menos rigidez lo que se puede hacer y lo que no.

Un carro "amish" tirado por caballos, en una carretera del condado de Lancaster. Foto: Marino HolgadoLos típicos carros "amish" contrastan con el resto de la circulación en las carreteras | Foto: Marino Holgado

Lo que ese día les congregaba en ese almacén de Bird-in-Hand era una subasta. Pujaban por objetos de lo más variado, algunos comprados, otros hechos por ellos mismos. Algunos de uso puramente doméstico, otros decorativos. Lo importante, nos explicaron, era el fin: recaudar dinero para disponer de un fondo de emergencia; por ejemplo, por si una familia necesita asistencia hospitalaria.

Los amish son un grupo cerrado, pero amistoso hacia el extraño. Son, sin duda, los vecinos ideales. Permanecí varias horas con ellos, presencié la subasta (ininteligible para los no iniciados), mientras los más jóvenes jugaban a voleibol en el campo o simplemente paseaban, las chicas en sus grupos y los chicos en los suyos. Ellos con sus sombreros de paja, sus pantalones negros, sus tirantes y sus camisas del mismo color cada familia. Ellas con sus cofias blancas y sus largos vestidos, como sacados de la serie "La Casa de la Pradera".

Chicas "amish" paseando en Bird-in-Hand, en Estados Unidos. Foto: Marino HolgadoChicas "amish" paseando en Bird-in-Hand | Foto: Marino Holgado

Intercourse es un pueblo cercano al anterior. Otro cruce de caminos en el que es habitual ver pasar los carros negros de los amish tirados por caballos o pedaleando en sus bicicletas. "Stoltzfus Meats" es un supermercado donde gran parte de los empleados y clientes son amish o menonitas. Ahí puedes ver las preferencias de su alimentación. Son los abanderados de la comida ecológica, pero también de las carnes y embutidos de origen alemán y suizo. Como ellos.

Intercourse cuenta con muchas tiendas de diseño, orientadas al turista, con ropa, artesanía, regalos, comida..., algunas de ellas atendidas también por menonitas. Son también un grupo anabaptista, de costumbres y vestimentas similares a los amish, aunque más laxos en su vida cotidiana. En mi recorrido por el condado de Lancaster me crucé con alguna mujer menonita con sus ropas de hace tres siglos conduciendo y otros muchos hablando por teléfono móvil, algo imposible de ver en un amish. Distinguir siempre a unos y otros está sólo al alcance de los entendidos.

Niños "amish" en Bird-in-Hand, en el condado de Lancaster. Foto: Marino HolgadoA los 16 años, los "amish" deciden si quieren seguir ese tipo de vida | Foto: Marino Holgado

Hay formas más cómodas de acercarse al universo amish. En el Mercado Central de Lancaster o en el Reading Terminal Market de Filadelfia algunos de los puestos más apreciados por los clientes son los regentados por amish o menonitas: productos orgánicos, comida ecológica, verduras cultivadas sin pesticidas ni productos químicos, repostería tradicional... Y en el propio condado de Lancaster hay granjas-museo, empresas que organizan circuitos en calesas..., toda una industria turística organizada en torno a ellos.

Hombres "amish" construyendo comunalmente un almacén en Pensilvania, Estados Unidos. Foto: Marino HolgadoHombres "amish" construyendo comunalmente un almacén en Pensilvania | Foto: Marino Holgado

Pero perderse por las carreteras del condado de Lancaster, ya lo decía antes, es la mejor manera de tropezarse con la vida cotidiana de los amish. Tuve que detener bruscamente mi coche cuando vimos junto a la carretera una escena que parecía sacada de la película "Único testigo": un numeroso grupo de hombres amish construían, martillo y clavos en mano, la cubierta de madera de un gran almacén. El trabajo comunitario, construir entre todos un establo o un granero en un sólo día para una familia, es una de las formas de mantener su peculiar y relajado estilo de vida. Y de mantenerse como un grupo claramente diferenciado de la sociedad que les rodea, pero no les impregna.

DATOS PRÁCTICOS PARA LA VISITA: Desde España hay vuelos directos a Filadelfia con American Airlines, compañía socia de Iberia. Filadelfia es la capital más cercana al condado de Lancaster. Nueva York está a unas tres horas de carretera. Moverse en coche es fundamental para visitar el condado. No hace falta alojarse en la ciudad de Lancaster. Hay muchos hoteles en cualquiera de las carreteras principales del condado. 

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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