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VOLUNTARIADO ATRESMEDIA

TRES A CAMBOYA, el blog
Navegando la fría costa norte en el Expreso del Litoral de Hurtigruten

Cinco paradas en Noruega por encima del Círculo Polar Ártico

66 grados, 33 minutos, Norte. Es uno de los paralelos de la Tierra con más leyenda, una de las líneas imaginarias que más emoción produce traspasar: el Círculo Polar Ártico. Por encima de ese punto están, en verano, las tierras del Sol de Medianoche y, en invierno, la Noche Polar permanente, cuando no llega a salir el sol. En febrero, cuando realicé mi viaje, a partir de aquí te espera el frío, la nieve, los lagos y fiordos helados, las auroras boreales... Estamos en el extremo norte de Europa.

El barco de Hurtigruten se adentra en el ártico de Noruega. Foto: Marino Holgado El MS Midnatsol, de Hurtigruten, se adentra en el ártico de Noruega | Foto: Marino Holgado

Marino Holgado  |  A bordo del MS Midnatsol (Noruega)  | Actualizado el 24/02/2015 a las 11:40 horas

Crucé el Círculo Polar Ártico a las 7:35 de la mañana. Bastantes pasajeros del MS Midnatsol madrugaron también ese día para ser testigos de ese momento en la cubierta. La tripulación ofrecía un vino espumoso para celebrar la ocasión. Un globo terráqueo en la isla de Vikingen, a babor del barco, marca el momento en que cruzamos el Círculo Polar. Un punto aproximado, porque la imaginaria línea varía ligeramente de unas temporadas a otras dependiendo de la inclinación del eje de rotación de la Tierra. Pero eso a nadie importa en esta fría mañana de febrero.

Globo terráqueo que señala la línea del  Círculo Polar Ártico en Noruega. Foto: Marino HolgadoGlobo terráqueo que señala la línea del Círculo Polar Ártico en Noruega | Foto: Marino Holgado

A partir de aquí, el barco se detendrá en varias localidades del norte noruego. Proponemos cinco en las que el viajero debería bajar a tierra.

1.- Bodo. Capital del condado de Nordland. Un primer contacto con el paisaje urbano por encima del Círculo Polar. Dos horas y media de escala para dar un pequeño paseo por una ciudad reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial. La catedral es más acogedora por dentro, con sus vidrieras, que por fuera, aunque su reciente construcción hace que no tenga un excesivo interés histórico. Pero al lado, en torno a las calles Rensasgata y Professor Schyttes gate, hay una agradable zona para pasear entre coloridas casas de madera. La ciudad ofrece también un museo sobre la historia de la ciudad, la pesca y los samis y otro sobre la aviación noruega.

Casas en Bodo (Noruega), cerca de la catedral. Foto: Marino HolgadoCasas en Bodo (Noruega), cerca de la catedral | Foto: Marino Holgado


2.- Las islas Lofoten. Stamsund es la siguiente parada del Expreso del Litoral. Estamos en las islas Lofoten, dedicadas a partes iguales a la pesca y al turismo. Es un lugar que merecería un viaje por sí solo. Pero en el crucero en dirección norte, la escala se hace al caer la noche. Da tiempo a visitar el Museo Vikingo Lofotr, cerca de Vestvagoy. Se levantó en el lugar donde se localizó, en 1981, las ruinas de la vivienda de un jefe vikingo. Con 83 metros de longitud, es el edificio más grande descubierto en Escandinavia de la época vikinga.

Cena vikinga en la escala en las islas Lofoten, en Noruega. Foto: Marino HolgadoCena vikinga del museo Lofotr, en la escala en las islas Lofoten | Foto: Marino Holgado

El museo es la réplica de lo que debió ser aquella casa, con sus mismas dimensiones, y con objetos de la vida cotidiana en la época de los vikingos. Aquí nos espera una cena de carne, hortalizas y patatas y unos licores para hacerla más apetecible junto a una gran chimenea en medio de una ceremonia para pedir el retorno del sol.

3.- Tromso. Estamos ya 400 kilómetros por encima del Círculo Polar Ártico. En el siglo XIII ya construyeron la primera iglesia en este remoto lugar. Desde aquí han salido importantes expediciones de exploración del Ártico. Una estatua recuerda a Roald Amundsen. Es la ciudad más grande del norte de Noruega.

Intensa nevada en Tromso entre mezcla de arquitecturas. Foto: Marino HolgadoIntensa nevada en Tromso entre mezcla de arquitecturas | Foto: Marino Holgado

En las cuatro horas de escala del barco, se puede visitar alguno de sus museos, la Catedral Ártica, con sus 11 espectaculares triángulos arqueados blancos, o callejear entre la nieve y perderse en alguno de sus muchos pubs. Sin perder de vista el reloj para no dejar escapar el barco.

Cruce de dos barcos de Hurtigruten en la costa de Noruega. Foto: Marino HolgadoCruce de dos barcos de Hurtigruten | Foto: M. Holgado

Desde la escala en las islas Lofoten, la ruta del barco de Hurtigruten serpentea entre docenas de islas, con sus altos y estrechos fiordos, sus acantilados blancos junto al mar... La relajante vida a bordo invita a contemplar el espectacular paisaje, cada vez más invernal, cada vez más rigurosamente polar. Poco a poco el blanco se hace el único color delante de nuestros ojos.

4.- Honningsvâg. La ciudad más al norte de Europa, 700 kilómetros por encima del Círculo Polar. Situada en la isla de Mageroya, es el punto de salida de la carretera que llega, a través de un paisaje ártico, hasta el Cabo Norte, el punto más septentrional del continente. Será seguramente la opción escogida por el viajero para aprovechar las tres horas y media de escala del barco. Pero si no es así (o si la carretera está cerrada por mal tiempo, como me sucedió a mí), Honningsvâg es un precioso lugar para pasear teniendo cuidado de que nuestra torpeza sureña no nos haga caer por el hielo.

Honningsvâg, nieve y casas de colores en el norte de Noruega. Foto: Marino HolgadoHonningsvâg, nieve y casas de colores en el norte de Noruega | Foto: Marino Holgado

Las casas de madera, con vivos colores que contrastan con el blanco paisaje, su iglesia de 1884 y su cementerio con las lápidas apenas sobresaliendo de entre la nieve, y sus habitantes, haciendo una vida normal en unas condiciones en las que en nuestro país estaríamos paralizados por el temporal invernal, es el entorno que se encontrará el viajero.

5.- Kirkenes. A primera hora del día siguiente el barco llega a su última etapa antes de regresar hacia el sur, Kirkenes. Bañada por el mar de Barents, a unos kilómetros de la frontera con Rusia, Kirkenes es ya ártico puro. Un buen lugar para quedarse una noche. Kirkenes ofrece muchas actividades propias de estas latitudes: pesca del enorme cangrejo real en medio de un fiordo helado para comerlo después en una cabaña en medio del bosque, cruzar un lago helado en un trineo de perros o visitar en invierno un hotel de hielo (y quedarte a dormir si eres valiente).

Pesca del cangrejo real en un fiordo helado de Kirkenes. Foto: Marino HolgadoPesca del cangrejo real en un fiordo helado de Kirkenes | Foto: Marino Holgado

También, con suerte, si la noche es fría (en torno a 12 grados bajo cero, se entiende) y despejada, contemplar las esquivas auroras boreales. Será un espectacular fin de viaje antes de regresar al cálido sur.

En trineo de perros sobre un lago helado en Kirkenes. Foto: Marino HolgadoEn trineo de perros sobre un lago helado en Kirkenes | Foto: Marino Holgado

DATOS PRÁCTICOS PARA EL VIAJE: Los cruceros del Expreso del Litoral salen de Bergen y su etapa final es Kirkenes. Se pueden hacer en ambos sentidos y permite tantas combinaciones como desee el viajero, pudiendo hacer recorridos más cortos. Todas las opciones están en la web de Hurtigruten. Para trayectos más cortos se puede volar hasta Trondheim y subir allí al barco. Desde Kirkenes se puede regresar en avión con SAS hasta Oslo y allí enlazar con otras compañías. Un par de hoteles recomendables si se desea hacer noche antes de embarcar o al terminar son el Clarion Hotel and Congress en Trondheim (premiado por su diseño) y el Thon Hotel en Kirkenes, desde cuyas habitaciones se puede ver en invierno bloques de hielo flotando en el fiordo.

 

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Marino Holgado

Marino Holgado (Eibar, 1965) es reportero de televisión y viajero. Periodista del Área de Sociedad y Cultura de los Informativos de Antena 3 Televisión desde 2000, especializado en sucesos, tribunales o inmigración, entre otros temas. Lleva 26 años ejerciendo la profesión en periódicos, radio y televisión. En 1995 se incorpora a Antena 3 Televisión, donde trabajó en programas como "Se Busca", "A Toda Página", "Espejo Público". En el año 2000 se incorporó a los informativos diarios. En este blog viajero quiere ofrecer propuestas de lugares de todo el mundo que ha podido disfrutar, así como recoger noticias y escuchar propuestas de otros viajeros.

Correo-e: mholgado@antena3tv.es.

Twitter: @marinoholgado

 

 

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