Nunca digas de este agua no beberé ni estos dos no acabarán pactando
No es Zapatero el único que cambiado de posición para adaptarse a las circunstancias. El cambio de discurso de Artur Mas en Catalunya también es para nota. Hace tres años y medio, el hededero de Pujol protagonizó una de las marcianadas más notables que se han visto nunca en una campaña, y eso que España es rica en comportamientos marcianos. Se plantó el señor Mas en el despacho del notario para que éste diera fe de su compromiso de no pactar jamás con el PP. Pero jamás, jamás, jamás, porque los populares en aquella época (época Piqué) eran, a decir de Artur Mas, gentes que atacaban a Catalunya y alimentaban la catalanofobia. Lo del notario fue una astracanada gloriosa que a Durán Lleida le puso los pelos como escarpias. Pero que era un síntoma de algo que, entonces, existía en Catalunya, y era la convicción de que entenderse con el PP, tratarle como un partido catalán más, restaba votos. El contrato aquel con los votantes que firmó Mas ante el notario tenía fecha de caducidad, supongo, valía sólo para las elecciones de hace cuatro años, porque una legislatura después, con Artur Mas metido ya de nuevo en campaña, ha dicho el candidato de Convergencia esta mañana en Onda Cero que por supuesto está abierto a pactar con el PP el próximo gobierno de Catalunya, porque su obligación es ofrece una alternativa al tripartito y eso incluye hablar con todos, el PP incluido
¿Alguien nota que haya cambiado algo?
Qué fue de. Qué pasó con. En qué quedó aquel hito de nuestra historia política, esa circunstancia crucial, trascendental, que iba a marcar, a protagonizar los primeros seis meses de este año en España. Qué ha sido de la presidencia de turno de la Unión Europea, donde está que ya no hay forma de encontrar una sola referencia a ella en las páginas de los periódicos. Hasta Andreíta ocupa más líneas en los diarios que la publicitada presidencia rotatoria que, a juzgar por las campanas con que fue saludada por nuestro gobierno, iba a marcar un antes y un después en la legislatura presente y en la historia de la construcción europea. Qué ha pasado que ya nadie le hace caso. Ya ni el gobierno habla de este asunto.
Noche en amarillo
La noche de hoy es amarilla. Porque es la noche de los Simpson. Están de cumpleaños en Springfield, veinte añitos ya de esta familia que nunca crece, y está de cumpleaños Antena 3, que cumple veinte a la vez que los Simpson y que, con tal motivo, ha preparado para esta noche sesión doble, o cuádruple, de esta serie de animación que, aunque es para adultos, fascina a los niños de todas las edades. La mitad de las bromas es imposible que las entiendan, pero se lo pasan en grande viendo a Bart chotéandose del pobre Homer. Y lo que aprenden los enanos viendo Los Simpson. Aprenden, por ejemplo, que lo que diferencia al ser humano de los animales es su habilidad para escaquearse. Bueno, menos la comadreja, que también se escaquea bastante.
Premio "Vente arriba" para Leire Pajín
Yo me adhiero. A la idea que dio Barbeito esta mañana en el programa de Herrera: darle el premio “Vente arriba” a Leire Pajín. Por su entusiasmo, su entrega, su euforia, en la promoción de la ley de la Economía Sostenible. Que en realidad no es una ley, sino un anteproyecto de ley, o sea, un primer borrador que el gobierno hará llegar al Congreso, pero que, escuchando a la senadora Pajín, está a la altura de las tablas de la ley con que bajó Moisés cargado del monte y de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. No es una ley, es la nueva hoja de ruta de nuestras vidas, la Biblia laica-y-verde que, desde ya, convierte a España en la locomotora europea del nuevo orden internacional y de la nueva economía que además de sostenible y limpia, es una economía justa, escríbase con mayúsculas. Escuchas a la senadora Pajín y te sale decir lo que decía Felipe: “Y dos huevos duros”. Ole y ole. Bendita sea la ley y quienes la han redactado. Premio Vente arriba. Eso es entusiasmo, y no lo de Ramón García dando las campanadas de fin de año.
Érase una vez...
Les voy a decir una cosa.
Érase una vez un señor de barba que aspiraba a presidir el gobierno de España y que iba camino de su despacho un lunes por la mañana cantando “oe, oe, oe” mientras enarbolaba tres periódicos de tirada nacional que ayer y hoy le daban ganador caso de que se convocaran elecciones mañana. “Y si somos los mejores, bueno y qué, bueno y qué”, entonaba el líder entusiasta. Quienes así le veían no salían de su asombro porque el líder, salvo en la Vuelta Ciclista a España, no era dado a exteriorizar su optimismo con tanta fanfarria. “Va a ser que sí”, murmuraban, “esto marcha”. Seguía el barbado alegre camino de su despacho cuando, al doblar la esquina del pasillo, se dio de bruces con la Historia. Chocó con un anciano encorvado al que sólo la solidez de su bastón libró de caer rodando. “Don Manuel”, dijo el aspirante, “tenga cuidado, casi lo arrollo”. El viejo dirigió al líder una sonrisa compasiva, benevolente acaso. Se extrañó Rajoy y le dijo: “¿no le han subido la moral las encuestas, mire, mire: La Razón, dos puntos y medio de ventaja; El País, tres con seis puntos; La Vanguardia, ¡más de cuatro!” Y Fraga, entonces, sólo dijo: “Lo raro es que no sean más”. El líder torció el gesto y pensó para sí: “Ya le vale al abuelo”, pero en voz alta lo que dijo fue “ya estamos”. Porque Rajoy empezaba a estar un poco harto de que, cada vez que una encuesta le daba ganador a los puntos, el personal se empeñara en fijarse en cómo de grande o de pequeña era la ventaja.
... ver entrada completaEl presidencialismo en tiempos de adversidad
Les voy a decir una cosa.
Les leo un comentario de opinión publicado hoy y luego les digo quién lo firma y en qué periódico. Dice:
“La sensación generalizada es que el presidente no tuvo un buen agosto y no ha tenido un buen comienzo de septiembre. Incremento del paro, caída en las encuestas, pérdida de apoyos en su propio partido, gente que le llama mentiroso. Se le ha criticado por hablar y por callar. Cada vez que hace un discurso parece que de él depende su presidencia. Lo llamativo es que, precisamente porque está cada vez más cuestionado, es objeto de una atención creciente. Día tras día es su rostro el que vemos en los informativos y su voz la que escuchamos en la radio. Como el Julio César de Shakespeare, domina el escenario político como un coloso. Cada gobierno acaba tomando el nombre de su presidente, pero en esta presidencia el presidente parece ser el único actor. Los ministros y los demás dirigentes del partido apenas llegan a la categoría de animadores”.
... ver entrada completaVuelven los viejos tránsfugas
Un gobierno de palabras
Podría parecerlo, pero no es un cuento. Es la historia del señor y la señora Wilson. Fergus y Judith. Para algunos, un ejemplo de superación personal, iniciativa propia y confianza en sí mismos. Para otros, el paradigma de la especulación inmobiliaria desaforada. Todo depende de cómo se cuente la cosa, ¿no?
Cómo lo contaría alguien partidario de la pareja, veamos: “Érase una vez, allá por los noventa, un matrimonio compuesto por dos humildes maestros de Maidstone, en el Reino Unido, que se ganaba la vida dando clase de matemáticas invirtió sus ahorros en la compra de una segunda vivienda. No para ocuparla, sino para alquilarla y apuntalar sus ingresos familiares con una renta. No es que los Wilson tuvieran grandes conocimientos del mercado inmobiliario, tampoco que es que estuvieran asesorados por un gurú, digamos, de las finanzas. Simplemente se dejaron llevar por su intuición, arriesgaron y les salió bien la jugada. Se miraron entonces el uno al otro y dijeron: sigamos. Y fue así como, a base de repetir el mismo esquema (comprar para poner en alquiler) y empujados por el viento favorable del valor, siempre creciente, de las casas aquel humilde matrimonio de maestros de mates llegó a tener novecientas viviendas y una de las fortunas más saneadas del reino”.
... ver entrada completaCuando nadie recordaba Gibraltar
De cada cien que venían antes, ahora vienen ochenta y nueve. Hemos perdido a un once por ciento de los turistas. Siguen siendo una legión los que vienen a vernos, menos mal, 24 millones de personas en la primera mitad del año, cincuenta se calculan para el total de 2009, pero la recesión, en esto, también se nota. Y “esto” no es otra cosa que uno de los pilares de la economía patria, el 11% del PIB y un motor fundamental de la creación de empleo. Los datos, como el algodón, no engañan. En 2008 empezó la caída y en lo que llevamos de 2009 se ha agudizado. Nuestros visitantes más numerosos siguen siendo los ingleses, los alemanes y los franceses, por ese orden. Los que vienen se van contentos, eso dicen, pero cada vez se quedan menos noches y gastan menos. La patronal del sector, tras el tembleque que le entró a primeros de año, con unas previsiones para el 2009 bastante nefastas, busca ahora brotes verdes para que no cunda la alarma. El año es malo, pero...creen que ya se ha tocado fondo. Caer, no caeremos más. Cosa distinta es cuánto tarde en empezar la remontada. El viernes habrá noticias. Tiene convocado el gobierno uno consejo de ministros monográfico en el que estará sobre la mesa la lista de peticiones que tiene presentada hace meses la patronal, y que incluye ayuda del Estado para poder pagar a los proveedores y financiación para los municipios turisticos: dijo en su momento la patronal que, aprovechando que el gobierno estaba negociando la financiación autonómica, echara un vistado también a la financiacion de los ayuntamientos que tienen su principal fuente de ingresos en el turismo.
... ver entrada completaEl poder de La Luna
Les voy a decir una cosa.
Qué éxito el de la luna, oigan. No sé si en el trigésimo aniversario, o en el vigésimo, o en el décimo, se le dio tanta bola al acontecimiento, pero en el cuadragésimo, que es éste de hoy ---o de la madrugada que viene---, está siendo el asunto más visto en Internet, más comentado en la prensa y más celebrado en la radio. ¿Más aún que el modelo de financiación autonómica? Pues sí, sí. ¿Más que lo de Bárcenas? Ya te digo. ¿Más que la gripe A? Incluso. En la tele vuelven a echar Apolo XIII, con el “Houston, Houston, tenemos un problema”, y hasta emiten de nuevo la de Tony Leblanc despegando con su cacharra envuelta en papel de plata desde el desierto de Tabernas. Son dos estilos interpretativos, ¿no? El de Tom Hanks, tan impasible que aunque se vea al borde del desastre sólo dice “vaya, tenemos un problema”, y el de Tony Leblanc, mucho más nuestro, con esa cara que lo dice todo cuando se apea de la nave y se encuentra al Séptimo de Caballería. Hay que viajar más, hay que viajar más. Vamos, le pilla a Tony Leblanc la avería del Apolo XIII, y en Houston se hubieran enterado de lo que puede llegar a salir por una boca. Qué tendrá la luna que nos cautiva de este modo. Y quien lo diría teniendo en cuenta que una de las frases más recurrentes para desdeñar a alguien que está p’allá, fuera de la realidad, en su mundo, es justo ésa: que está en la luna. Se dice eso, ¿no? Fulanito está en la luna, o sea, ni caso. Pero cuando es Armstrong quien está allí arriba, aunque hayan pasado cuarenta años, en lugar de desdén, pasión, fascinación, reverdece el interés por la aventura espacial y se pregunta el personal si podrá el común de los mortales, alguna vez, irse de veraneo a otro planeta. Eso también se dice, eh: Fulanito es que de otro planeta. Pobre Fulanito, qué paciencia.
... ver entrada completa"Qué fue de..."
El otro día un oyente propuso en el Facebook que la próxima temporada hagamos una sección que se llame “qué fue de”, o “qué pasó con” o “anda que no es flaca la memoria”. Explicaba él -y no le falta razón- que hay asuntos que, de golpe, inundan las primeras páginas de la prensa y las tertulias de la radio, y con la misma celeridad con la que llegaron, de pronto se esfuman. Ejemplos hay para aburrir: nos pasamos meses hablando del agua en España y de la política hídrica del gobierno. Algunos hasta se sintieron capaces de probar que los travases son de derechas y las desaladoras, progresistas. ¿Ha cambiado algo desde entonces? No parece. Pero rara vez ya se habla.
... ver entrada completaEn Valdepeñas también se habla de fichajes
Nos hemos venido hoy a Valdepeñas buscando un sitio donde hiciera fresquito (porque en Madrid hace un calor que parece aquello Altos Hornos) y donde no se hablara de Cristiano Ronaldo. Vaya lata que les hemos dado ayer con Ronaldo, eh. Pero veo que nos hemos equivocado. Porque tenemos 38 grados y porque aquí también se habla de los fichajes. Está el Consejo Regulador de la Denominación de Origen echando cuentas a ver si se puede contratar a Ronaldo para que haga promoción de los vinos de esta tierra. Saldría Ronaldo diciendo: “sólo hay uno mejor que yo: el vino de Valdepeñas”. Y más barato, oiga. Después de todo nació en Madeira, o sea, que lo del vino le resulta familiar, y se ha sabido que el otro día en Los Ángeles se gastó veinte mil dólares en vino. Con eso te compras aquí unas cuantas botellas. Bueno, Ronaldo, si quiere, se compra toda la cosecha. Se compra la ciudad si el alcalde le deja.
... ver entrada completaTiempo de interpretaciones
Cuando uno gana las elecciones, es muy raro que comente el resultado como si hubiera perdido. Lo habitual es lo contrario: tú pierdes, pero rebuscas en los números y te agencias un par de cataplasmas para que suene como, si en el fondo, hubieras ganado. Dices cosas como “la participación ha sido baja, no son extrapolables, es que hay una crisis económica, no se ha producido el batacazo que algunos querían”, y otras parecidas que, si sienten curiosidad, pueden encontrar en el discurso que ayer mismo hicieron Leire Pajín o José Blanco. Cuando ganas es al revés. Cuando ganas te limitas a dar un bote en el balcón de tu sede y lo último que se te ocurre es recordar que te habías marcado un objetivo más alto o que diste por hecho que sacarías 25 escaños cuando sólo has obtenido 23, ¿no?, por ejemplo.
... ver entrada completaHora de mirarse al espejo
Perder no le gusta a nadie. Ni a los equipos de fútbol, ni a los partidos políticos ni a los jugadores de mus. Como dijo Rafa Nadal el otro día, no me vengan con que las derrotas engrandecen porque eso es un cuento chino. Las derrotas duelen, escuecen, deprimen. Pero suelen la única manera de que el derrotado deje de creerse el rey del mambo, se mire en el espejo y diga: “Vamos a ver, vamos a ver, qué estás haciendo amigo”. Qué estás haciendo mal para que los laureles se hayan secado. qué estás haciendo mal para que la mayoría te empiece a dar la espalda. Esta mañana han empezado a mirarse en el espejo quienes perdieron ayer las elecciones. Los que ganaron también, pero sólo para decirse a sí mismos “hay que ver qué guapos estamos”. No hablo sólo de Zapatero, o de López Aguilar, o de José Blanco. Hablo de los partidos socialistas, o socialdemócratas, europeos. Algo se les está escapando en todo este asunto de la crisis internacional y la recesión económica. Algo han diagnosticado mal, porque el resultado de anoche es un severo castigo al discurso que han venido haciendo.
... ver entrada completaLa campaña más humorística
Se ha muerto Kung Fu. ¿Se acuerdan de Kung Fu? Los más jóvenes no porque era una serie de televisión de cuando aún había UHF. Que luego fue película y luego volvió a ser serie de televisión, en los noventa. Kung Fu, la historia de un monje huido de China que recorre el salvaje oeste americano poniendo de moda las artes marciales. El personaje, en realidad, se llamaba Kwai Chan Caine, o “pequeño saltamontes” cuando era pequeñajo, ¿verdad?, pero mucha gente pensó que se llamaba Kung Fu. Incluso que el actor que lo interpretaba, David Carradine, que es quien hoy se ha muerto, se llamaba así, Kung Fu. ¿Por qué? Porque no sabemos chino. Kung significa trabajo. Y Fu significa sabiduría. O sea que Kung Fu el arte de combinar el control mental y del cuerpo, la maestría total, la sabiduría en su grado máximo. O, para entendernos, justo lo que no tiene Leire Pajín. Lo contrario del Kung Fu es el pajinismo, ¡la mente descontrolada!
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