Adopte usted un cementerio nuclear
Les voy a decir una cosa.
Fue el día de San Fermín. Del año pasado. El ministro hizo una profecía y, aun resultando equivocada, oye, acertó. El ministro se llama Miguel y es uno de los más activos (y provocadores) del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Tiene ideas, tiene ganas y lanza propuestas. El presidente le tiene en gran estima, aunque se la pegara con gran estruendo en la batalla por la alcaldía de Madrid. Miguel Sebastián, ministro de Industria, adalid de las bombillas de bajo consumo, del coche eléctrico y de la energía nuclear. En esto último discrepa abiertamente de su jefe, pero cuando éste decidió en julio de 2009 que la central de Garoña debía tener fecha de caducidad acató la orden e hizo lo que pudo para argumentarla en público. De eso se hablaba el día de San Fermín, del futuro de Garoña, de que hacer con el reactor de la central una vez que fuera desmantelada y de la asignatura pendiente de los residuos nucleares en España. Y fue entonces cuando Miguel Sebastián anunció que era hora de retomar el proyecto del ATC, que significa Almacén Temporal Centralizado, más conocido como el cementerio nuclear para residuos de alta actividad de España.
Lo que hizo Sebastián fue convocar un concurso para alcaldes cuyo premio tenía, digamos, cara y cruz. La cruz es que quien gana el concurso ha de acoger un almacén de residuos que no suele resultar muy popular entre los ciudadanos votantes; la cara, que te llueven ocho millones de euros anuales, unos seiscientos millones para los próximos setenta años, y que en tu pueblo se crean trescientos puestos de trabajo nuevos y un polígono industrial para albergar unas cuantas industrias auxiliares. Lo que el gobierno central les dice a los ayuntamientos de toda España es: “Adopte usted un cementerio nuclear y olvídese del paro y de las apreturas financieras de su municipio”. Quien construya en su término el almacén nuclear será, automáticamente, un pueblo rico. Muy rico.
Y aquí llegó la profecía de Sebastián que, de forma un poco distinta a como él previó, se ha cumplido. Porque dijo el ministro: “Habrá pelea por el ATC, el almacén temporal centralizado”. Su frase sorprendió, porque lo tradicional en España era todo lo contrario: que los ayuntamientos huyan como de la peste de tener en su municipio centrales nucleares, almacenes de residuos, cárceles, vertederos y hasta hospitales psiquiátricos. Pero el ministro no se arrugó ante la colección de expresiones escépticas que provocó su profecía y se reafirmó: habrá pelea porque serán muchos los municipios interesados en hacerse con el premio del concurso. Han pasado casi seis meses. El plazo para presentar candidaturas termina la semana que viene. Y, en efecto, pelea hay. No exactamente la pelea que calculó Sebastián, pero pelea agria. Bronca, más que pelea. ¿Entre quienes? Puff, la lista es larga.
Antes de repasarla, el estado actual del concurso: cuántos municipios han dado el paso al frente para ofrecerse a tener el cementerio nuclear. De momento, uno. Que seguramente serán dos. El uno se llama Yebra, provincia de Guadalajara. Seiscientos habitantes, un núcleo de población pequeño pero muchos kilómetros cuadrados de término municipal alrededor del pueblo, apenas una carretera local para ir a Zorita y el amparo de su patrona que es (y le viene que ni pintado) la Virgen de la Soledad. Esta mañana el pleno del ayuntamiento ha aprobado presentarse al concurso del ministerio de Industria. Cinco votos a favor y dos en contra. Los cinco favorables, del PP; los dos contrarios, del PSOE.
El segundo ayuntamiento que podría presentar oferta es el de Ascó, provincia de Tarragona. Mil seiscientos habitantes, gobierno de Convergencia i Unió, y sede de una central nuclear que tiene dos reactores, Ascó I y Ascó II. A favor de acoger el almacén nuclear (aunque aun no se haya formalizado la candidatura) está el gobierno municipal que integran cuatro concejales de Convergencia y uno del PSC. En contra, ERC e ICV, que no tienen representación municipal. La oposición en Ascó la integran cuatro concejales de una formación independiente que oscilan entre el apoyo al almacén o la abstención.
La pelea entre aspirantes a tener el cementerio se reduce, por tanto, a estos dos: Yebra o Ascó. Pero la bronca es otra. La bronca está desatada dentro de los grandes partidos. A saber, están a torta limpia, para empezar, el ministro Sebastián, convocante del concurso, y el presidente castellano manchego, señor Barreda. Porque el segundo dijo que ni de broma se instalaría el almacén nuclear en su comunidad autónoma y el ministro respondió que importaba poco lo que dijera Barreda porque el asunto del almacén compete al gobierno central y a los ayuntamientos, no a los gobiernos autonómicos. A Barreda, al enterarse, se le puso cara de Clint Eastwood en Gran Torino: primero gruñó y luego envió a su numero dos en el partido, el señor Caballero, a recordar que, así como Barreda debe su cargo al voto de los ciudadanos, Sebastián se lo debe al dedo de quien lo nombró.
Torta va, torta viene. La dirección del PSOE le ha dado un toque al ministro y ha enviado un cargamento de hielo a Toledo para que Barreda se enfríe un poco. Después de todo el proyecto del almacén nuclear es del gobierno de su propio partido, que en algún lugar tendrá que ponerlo. Pero hay tortas también en el PP, partido que defiende la energía nuclear, que tiene prometida la continuidad de Garoña si gobierna y que apoya la creación del almacén de residuos. Ah, pero la secretaria general del PP es, a la vez, presidenta del partido en Castilla La Mancha, y dice que el cementerio ése está muy bien, pero no en su tierra. En Yebra quien gobierna es el PP, y al alcalde le van a abrir un expediente en Génova por insubordinación, por querer para su municipio el almacén que el PP quiere en abstracto, pero no dice dónde. La historia es para enmarcarla.
El gobierno de España, que es del PSOE, considera imprescindible construir un almacén nacional de residuos nucleares. El PP, que es la oposición y aspira a gobernar algún día, también lo considera necesario. Ambos coinciden en que la seguridad está garantizada y en que no hay peligro alguno, ni efecto secundario adverso, para el municipio que lo acoja. Pero...cuando llega el momento de concretar ese municipio, se abre la caja de los truenos. Y si sale un alcalde, del PP, con el respaldo de los empresarios y los agricultores de su pueblo, a pedir que se lo pongan en su pueblo, le atizan con la estaca en la cabeza. Acertó Sebastián el día de San Fermín. Habría pelea. Con cornadas, desgarros y hemorragias internas.
Comentarios
Enviado por juan sin miedo en enero 21, 2010 a las 09:49 PM CET #
Enviado por juan sin miedo en enero 21, 2010 a las 10:00 PM CET #
Carlos, recientemente y después de sufrir impagos por 2 millones de euros y visto obligado a cerrar, he tenido un juicio por un accidente laboral. En dicho juicio me han condenado a casí dos años de cárcel después que en la investigación del accidente, la autoridad laboral consideraba que yo no erá responsable del mismo. Después de 30 folios se resume la sentencia en lo siguiente: " según la jurisprundencia, el empresario es responsable de hasta las propias imprudencias de sus empleados".... !Se jodio Mayo con llover a tiempo¡ ...y yo que pensaba que no vivía en una republica bananera, ahora me salen con una monarquia patatera... Y estos temas, ¿cómo es que no los tratais?...
Enviado por Berta en enero 21, 2010 a las 11:30 PM CET #
Buenas noches Alsina: referente a la entrevista realizada al alcalde de Yebra en su programa, tengo que decir que otra vez más ha mentido, el ochenta por ciento del pueblo está en contra, esta mañana se ha vuelto a demostrar pero, a él sigue sin interesarle ni importarle lo más mínimo. En todos los pueblos de alrededor se ha contado con la opinión de los votantes, en Yebra lo han decidido del PP.
Enviado por Espectador en enero 22, 2010 a las 01:33 AM CET #
Creo que hay dos puntos en los que todos estamos de acuerdo: a) no podemos seguir dependiendo del petróleo. b) las energías alternativas (eólica, solar...) no son competitivas, porque su precio es más de cinco veces el de las energías tradicionales. La única que queda es la nuclear. Se podría reducir el consumo de energía pero nadie está dispuesto. Así que hay dos alternativas: o la nuclear o no gastar energía (ni calefacción, ni aire acondicionado, ni discotecas, ni iluminación, ni hospitales, ni centros de control de incendios/plagas/carreteras/hidrográficos, etc.) Luego además, en Francia usan energía nuclear que nos venden. Si hubiera un escape, estaríamos tan fritos como ellos, y encima estamos usando su energía y mandando allí los residuos a precios de oro. La gente verá lo que quiere.
Enviado por un oyente preocupado en enero 22, 2010 a las 04:19 AM CET #
Don carlos, Yebra tiene dos puntos por los que no es aconsejable poner un cementerio nuclear, primero ha sufrido inundaciones muy graves y segundo ha tenido terremotos de intensidad moderada, por lo cual su alcalde deveria recapacitar, para no ponernos a todos en peligro. me gustaria por favor que lo comentaras en antena y naturalmente lo puedes verificar. Gracias
Enviado por sirtanem1 en enero 22, 2010 a las 02:10 PM CET #
Hola Carlos. La energía nuclear ha sido demonizada por la barbaridad que hicieron unos ingenieros rusos hace varias décadas. La realidad es que es la energía más limpia (mucho más que cualquier otra tradicional), la más barata (mucho mucho más que las renovables) y con menor riesgo geoestratégico (las materias primas están en países políticamente estables). El único debate serio que debería hacerse es como asegurar la seguridad antes los únicos dos riesgos que tiene: fallos técnicos (en esto se ha avanzado muchísimo y podemos estar seguros) y atentados terroristas (que no se cuele un comando terrorista y produzca una fuga del reactor). Cubriendo bien (y digo muy bien) ambos riesgos, esta energía es la mejor opción de España y muchos otros países para asegurarse energía a medio plazo. Ánimo con vuestro programa, sois los mejores. Un saludo para Rguez Brown!
Enviado por Olga en enero 23, 2010 a las 02:50 PM CET #
La tele del Guadalajara ha colgado el video del pleno, una pasada: http://www.tvguadalajaradigital.es/2010/01/el-alcalde-de-yebra-decide-en-pleno-presentar-candidatura-para-albergar-el-atc/
Enviado por Juan en enero 25, 2010 a las 08:41 PM CET #
Si un cementario nuclear es seguro, por qué no lo ponen como todo en Madrid o Barcelona?? Igual no es tan y tan bueno y por eso lo mandan a un pueblo de mala muerte. Otra cosa se podría descentralizar todos los ministerios y ponerlos en pueblos de la España profunda. Un abrazo
Enviado por José Ramón Aranda en enero 25, 2010 a las 11:21 PM CET #
CArlos: Cuando me duele algo voy al médico. No salgo a la plaza para que la gente vote que medicamento necesito. La ubicación de un punto de almacenamiento de residuos requiere unos estudios geológicos y geotécnicos que descartan sitios que por mucho que se voten no son válidos.


No entiendo la polémica absurda, creo que se pueden tocar otros temas más interesantes.