07:09 feb 28, 2008
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Leire Pajín
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General
El trasvase del Ebro, la mayor estafa política
La campaña electoral está siendo intensa y está permitiendo a los ciudadanos saber cuáles son los planteamientos reales de los partidos.
Para los ciudadanos y ciudadanas de mi tierra, Alicante, ha sido clarificador un elemento del eje central de la política, utilizado por parte del PP desde hace más de ocho años: el trasvase del Ebro. La gran promesa de ‘Agua para todos’ se ha secado como un triste charco en una acera después de un intenso día de sol.
El PP no ha incluido el trasvase del Ebro en su programa e, incluso, ha llegado a decir que no lo hará. Así se ha manifestado la cúpula del PP, con Rajoy a la cabeza, en un giro inesperado para propios y extraños. Este cínico requiebro demuestra que el trasvase del Ebro ha sido la mayor estafa política que ha sufrido la Comunidad Valenciana y Murcia de los últimos 30 años de la democracia.
Lo peor no es la renuncia del PP al trasvase del Ebro. Esta decisión la conocemos hoy, pero los populares ya sabían que la propuesta era inviable en todos los sentidos, económico, medioambiental y social.
Sabía que los agricultores y los empresarios del sector turístico, todos los ciudadanos, no pueden esperar diez años a que acabara esta obra para disponer del agua que necesitan ya. Diez años era llevar al desastre a la Comunidad Valenciana. Por eso el Gobierno de Rodríguez Zapatero puso en marcha medidas rápidas, económicas y efectivas. La prueba: la Comunidad Valenciana ya dispone de 335 hectómetros más de agua que con el gobierno de Rajoy.
Pero la renuncia del PP al trasvase, con lo que hemos tenido que oír, no es lo peor. Lo peor es el ejercicio de ambivalencia que utiliza el PP en la Comunidad Valenciana, que afirma la vigencia del trasvase del Ebro; mientras el PP de Aragón, autosatisfecho, dice que no se hará. Lo peor en política es dejar en manos de un país a un presidente que no sabe qué va a hacer porque no tiene proyecto para solucionar los problemas de la ciudadanía. Y Rajoy, hoy por hoy, no tiene proyecto alguno.
Se podrá estar de acuerdo o no con nuestra alternativa, pero lo que nadie puede negar es que es la única que hoy por hoy existe y que, además, ha traído agua por primera vez a nuestra provincia.
Si a los dirigentes del PP les queda algo de dignidad en este debate pedirían disculpas o, al menos, no boicotearían el agua que está prevista llegue en los próximos meses.
Para los ciudadanos y ciudadanas de mi tierra, Alicante, ha sido clarificador un elemento del eje central de la política, utilizado por parte del PP desde hace más de ocho años: el trasvase del Ebro. La gran promesa de ‘Agua para todos’ se ha secado como un triste charco en una acera después de un intenso día de sol.
El PP no ha incluido el trasvase del Ebro en su programa e, incluso, ha llegado a decir que no lo hará. Así se ha manifestado la cúpula del PP, con Rajoy a la cabeza, en un giro inesperado para propios y extraños. Este cínico requiebro demuestra que el trasvase del Ebro ha sido la mayor estafa política que ha sufrido la Comunidad Valenciana y Murcia de los últimos 30 años de la democracia.
Lo peor no es la renuncia del PP al trasvase del Ebro. Esta decisión la conocemos hoy, pero los populares ya sabían que la propuesta era inviable en todos los sentidos, económico, medioambiental y social.
Sabía que los agricultores y los empresarios del sector turístico, todos los ciudadanos, no pueden esperar diez años a que acabara esta obra para disponer del agua que necesitan ya. Diez años era llevar al desastre a la Comunidad Valenciana. Por eso el Gobierno de Rodríguez Zapatero puso en marcha medidas rápidas, económicas y efectivas. La prueba: la Comunidad Valenciana ya dispone de 335 hectómetros más de agua que con el gobierno de Rajoy.
Pero la renuncia del PP al trasvase, con lo que hemos tenido que oír, no es lo peor. Lo peor es el ejercicio de ambivalencia que utiliza el PP en la Comunidad Valenciana, que afirma la vigencia del trasvase del Ebro; mientras el PP de Aragón, autosatisfecho, dice que no se hará. Lo peor en política es dejar en manos de un país a un presidente que no sabe qué va a hacer porque no tiene proyecto para solucionar los problemas de la ciudadanía. Y Rajoy, hoy por hoy, no tiene proyecto alguno.
Se podrá estar de acuerdo o no con nuestra alternativa, pero lo que nadie puede negar es que es la única que hoy por hoy existe y que, además, ha traído agua por primera vez a nuestra provincia.
Si a los dirigentes del PP les queda algo de dignidad en este debate pedirían disculpas o, al menos, no boicotearían el agua que está prevista llegue en los próximos meses.
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Comentarios[2]
Comentarios
Enviado por Luis en marzo 04, 2008 a las 12:46 PM CET #
Enviado por Mario en marzo 09, 2008 a las 07:34 PM CET #
Lo malo es que ya antes Jose Borrell ya propuso ese mismo traspaso, hace años, cuando gobernaban, y los socialistas aplaudian con las orejas. Ya no se acuerdan? Eso si que es oportunismo.


Me gusta el tono y la actitud que muestras ante los problemas. Exigente y con humildad. Jugar con el agua y la sequía es una irresponsabilidad del PP, no es acpetable.