1. Antes de comenzar con el tratamiento el peluquero me hizo un masaje estimulante en el cuero cabelludo de bienvenida con un aceite esencial de clavo sándalo y nuez moscada. Es de lo más relajante porque se hace con los ojos cerrados y desconectas de todo en cuestión de segundos.
2. Acto seguido me llevó a la zona de lavado. En mi caso optó un champú nutritivo ya que tengo el pelo con mechas y muy seco.
3. Una vez que mi pelo estaba perfectamente limpio y sin humedad volví al tocador para dar comienzo con el tratamiento de queratina.
4. El primer paso fue aplicarme el producto. Su fórmula es rica en queratina que, en combinación con la queratina hidrolizada, protege la estructura del cabello. La parte pequeña de la molécula (la parte hidrolizada) se introduce en la corteza reestructurándola en profundidad, y la parte de queratina de mayor tamaño, se queda adherida en la superficie del pelo compactándola.
5. El peluquero me dejó actuar el producto durante unos 20 minutos y para finalizar el tratamiento regresé a la zona de lavado para eliminar los restos y aplicar unos minutos una mascarilla hidratante con arroz, açai y passiflora.
Una vez secado y peinado mi cabello, fue cuando realmente me percaté de los resultados del tratamiento. Mi pelo tenía mucho más cuerpo, brillo y estaba menos encrespado. Además presumía de estar más sano y bonito.
Otra de las cosas que me gustó de este tratamiento es su precio ya que es bastante asequible, 30 €. Si optas por peinarte también, el precio se incrementa en 25 €.
Y vosotras, ¿habéis probado algún tratamiento de queratina?
El antes y el después