Reconocer nuestro óvalo frente al espejo no siempre es fácil. De hecho en ocasiones cometemos grandes errores cuando nos aplicamos el maquillaje por desconocimiento de nuestra estructura y al rígido seguimiento de una técnica generalizada, que no favorece en todos los casos. Todo ello impide que determinemos con exactitud nuestros puntos de referencia para averiguar la forma redonda, ovalada, corazón, cuadrada o alargada de cada una, importantísimo a la hora de saber por ejemplo posicionar el colorete o darle forma a las cejas.
Vamos a descubrir cómo debes de diseñar tus cejas una vez que hayas averiguado la forma de tu rostro:
- Si tu cara es alargada: al igual que el pelo corto favorece por contrarrestar su estructura longitudinal, el diseño horizontal de las cejas ayuda a acortar la percepción óptica del óvalo alargado.
- Si tu cara es corazón o de “triángulo invertido”: esta cara suele tener unos pómulos prominentes, especialmente anchos respecto a la barbilla. En este caso la forma de las cejas deben de ser un arco suave que disimule la punta de la barbilla.
- Si tu cara es cuadrada: este rostro se caracteriza por tener el mismo volumen en la mandíbula que en la frete. Por ello el diseño de las cejas debe de ser arqueado, de forma triangular con un ángulo bien definido.
- Si tu cara es ovalada: es conocido como el rostro ideal por contar con las medidas perfectas. Admite cualquier tipo de cejas y la elección de un diseño u otro depende más de la forma de los ojos que del rostro. Eso si, ni se te ocurra optar por unas cejas muy finas ya que alargarán tu rostro más aún.
- Si tu cara es redonda: las cejas deben de desempeñar un papel estilizante ya que se caracteriza por unos grandes mofletes. Tus cejas deben de ser gruesas y definidas, con un arco que contrarreste el volumen de las mejillas.
Fuente: M2Lashes
¿Cómo es la forma de tu rostro?