La música puede servir de inspiración a otros artistas y puede ser reinterpretada en cuadros o fotografías que reflejen en el sentimiento o la idea de una canción o un disco.
Pero el sonido también se puede rrepresentar como una imágen gráfica de ondas sonoras y si vas más lejos puedes llegar a querer representar esos sonidos en tres dimensiones.
Esto es lo que han conseguido en el estudio de diseño Realitat con su proyecto 'Paisajes microsónicos', han querido transformar tres míticos discos de la música moderna en esculturas en 3D.
Entre las obras elegidas son dos de mis discos favoritos:
'Third' de Portishead, una obra maestra del Trip Hop y los sonidos ambientales, con Beth Gibbons sacando lo mejor de su voz dulce y desgarrada. La escultura está llena de picos y pinchos que sobresalen, totalmente a juego con la música.
'Pink Moon' del malogrado Nick Drake, un disco de culto imprescindible para entender la música folk de autor y el indie moderno. Una de las mejores canciones de poesías hechas canciones de la historia. La escultura parece un cráter hecho de círculos concéntricos.
También han transformado otros tres discos en estatuas:
'Another World' de Antony and The Johnsons que parece una escalera en espiral.
El minimalismo sacro del estonio Arvo Part toma forma circular como si de un pequeño coliseo se tratara.
'Jewels' de Einsturzende Neubaten, un grupo de metal industrial aleman en cambio parece más la torre de mordor.