Tras los conciertos de Julieta Venegas y The Streets el viernes el segundo día de el FIB prometía, el cartel estaba liderado por The Strokes y no decepcionaron pero tampoco convencieron. Un sonido impecable, con pegada sin parones ni respiros pero un directo con poca fuerza. Un Julian Casablancas demasiado estático no conseguía meterse al público en el bolsillo, pero el día comenzaba antes.
Tras una tarde en la playa regresamos al bullicio de la zona de prensa, con nuestros amigos asturianos, los sofás donde la gente guay se lo toma con calma y los bares donde los vips disfrutan de una cerveza, el lió empezaba pronto cuando Brandon Flowers saltaba al escenario Maravillas a las diez de la noche. Sonaban sus canciones en solitario del disco 'Flamingos' y sonaban sus clásicos con The Killers primero mi favorita 'Read My Mind' que el público cantó entera y después para cerrar el concierto el single por excelencia del grupo de Las Vegas 'Mr. Brightside' en un frenética versión discotequera que ponía a la gente a saltar como loca.
The Strokes rock de toda la vida con firmeza y elegancia
Un sonido potente, sin pegas y a toda velocidad transportaba a los neoyorquinos en el escenario Maravillas. Eran cabeza de cartel y lo demostraron aunque en mi opinión no triunfaron del todo. Estaban demasiado estáticos, Julian Casablancas escondido tras sus gafas de sol apenas se movía ni hablaba con el público. Tocaron una hora y cuarto sin parar pero se dejaron un par de canciones en el tintero, no sonaron sus singles '12:51' ni el fantástico 'The end has no end'. Las más cantadas por el público fueron como no las canciones que en el año 2001 les lanzaron a la fama, 'Last Nite' y 'Someday' de su primer disco 'Is This It'.
Friendly Fires ponen en pie al FIB
A las tres de la mañana mucha gente seguía en pie y la multitud de fiberfiesteros se agrupaban frente al escenario Maravillas para ver a Friendly Fires, un curioso grupo de música disco. Desde la primera canción montaron la discoteca y todo el mundo a bailar, la mezcla de disco, funk, electrónica y pop enloquecía al público con ganas de bailar. Fue una hora y media de concierto que se pasó volando y dejó a la gente con ganas de más pero era tarde ya y había que volver a las tiendas de campaña, el sábado era el día grande y grupos de la talla de Arctic Monkeys o Mumford and Sons esperaban.
