Vaya por delante que no soy jugadora, más bien todo lo contrario. Detesto todo lo que implica arriesgar el dinero, tal vez porque nunca me lo han regalado y me ha costado mucho ganarlo desde que me independicé. Tampoco soy fumadora, que es uno de los escollos más delicados con los que se está encontrando ese americano, de nombre Sheldon Adelson, que planea instalar una réplica de su mega ciudad tejana en los alrededores de la capital. Con estos precedentes, sería la persona menos indicada para encajar en el perfil de “chica Las Vegas”, sin embargo tengo que reconocer que no me disgusta del todo lo que encierra ese super proyecto.
Pronto se nos hará familiar este cartel | Foto: Amalia EnríquezConozco Las Vegas americana, la del desierto de Nevada. Es una ciudad esquizofrénica, dos ciudades en una, la noche y el día. Todo es surrealista y huele a dinero desde que pisas el suelo del aeropuerto, donde las palmeras son de platino y las maquinitas tragaperras son tus compañeras en la espera del equipaje. La ansiedad por empezar a sentir la adrenalina del juego se nota en los rostros de los que tienes alrededor. Todo allí está milimétricamente pensado por y para el juego, por y para el espectáculo jamás visto.
Hotel Mirage con su volcán en erupción | Foto: Hotel MirageMe alojé con unos amigos en el hotel LE MIRAGE, uno de los más apreciados en aquél momento. Situado justo al lado de CAESARS PALACE (donde actuaban los grandes de la música), mi hotel tenía como máxima atracción un volcán que entraba en erupción cada quince minutos. Era curioso ver como los jugadores, cuando llegaba el momento del derroche de lava, dejaban sus partidas y salían a la puerta para admirar el espectáculo. El lobby del hotel estaba plagado de mesas de juego. Accedías a las habitaciones atravesando ese enjambre de máquinas cantarinas, croupriers concentrados en su reparto de barajas, jugadores concentrados en sus fichas.. Curiosamente, todo ese bullicio se diluía en el mismo instante en el que entrabas en el ascensor. Pasabas de la algarabía más absoluta al silencio más placentero.
enjambre de máquinas en eñ lobby del hotel MIrage | Foto: hotel MirageNi un euro gasté en el juego, pero todos los imaginables en los espectáculos que allí se representaban. Ví actuar en directo a Liza Minelli, Barbra Streissand, David Copperfield, Celine Dion con Le Cirque du soleil. Esa es la otra vertiente de Las Vegas, la que atraerá a los “enemigos” del juego pero amantes de los grandes acontecimientos. En estos días se han escuchado opiniones encontradas acerca de la idoneidad de instalar ese “macro mundo” en Madrid. No estoy de acuerdo con los que aseguran que incentivará la prostitución y la delincuencia, ni tampoco con los que aseguran que será contraproducente para el país. Desconociendo la letra pequeña del acuerdo, lo que me seduce de este proyecto son los puestos de trabajo que “a priori” va a generar y el movimiento económico que va a suponer. Puede que, con el tiempo, me tenga que arrepentir de apostar por esta locura americana, pero prefiero pensar que hay una luz al final del túnel..
la ciudad que nunca duerme.. | Foto: Amalia Enríquez
nocturna Las Vegas