Siempre ha sido un hombre familiar. Su vida, como futbolista en activo, le privó de disfrutar de los suyos como hubiera deseado. Ahora recupera el tiempo perdido porque “he descubierto muchas cosas, que no había podido saborear antes. Estoy disfrutando espléndidamente de mis hijos, de mi relación de pareja con mi mujer, de aprovechar al máximo la compañía de mis amigos. Ahora me siento un hombre más cuajado y me estoy dando cuenta de muchas más cosas. Soy un hombre absolutamente distinto al que dejó de jugar al fútbol”.
esperanza ante el nuevo reto.. | Foto: Amalia EnríquezDesde muy niño supo que lo suyo era “hacer travesuras” sobre el césped.”De pequeño, siempre le pedía balones y botas a los Reyes Magos. Soy de los que cree en ellos, porque siempre me han traído lo que les he pedido. Estoy encantado con el empujón que me dieron para ser futbolista. Yo tenía claro lo que quería ser, pero ellos me echaron una manita”.
Eran sus comienzos en el barrio que le vió nacer a las afueras de Madrid. Hoy, que reconoce tener más de lo que nunca soñó, todavía vuelve la vista atrás para añorando a aquél niño de barrio, que soñaba con llegar lejos.”Recuerdo absolutamente todo de aquellas vivencias. Me siento muy honrado cuando me identifican como un chico de barrio. Muchas de las cosas que he aprendido y a las que retorno, cuando todo me va bien, son las de mis comienzos, a aquellos recuerdos en los que veía que cualquier cosa me hacía feliz”.
En un mundo en el que casi todo lo importante es ficticio, este hombre es un soplo de aire fresco. Gran parte de su encanto reside en su aplastante sinceridad, ésa virtud que llevada a su extremo más radical puede llegar a convertirse en defecto, pero en él suena a declaración de principios porque ”gran parte del éxito que haya podido conseguir a nivel profesional, ha sido gracias a la seguridad y confianza que me ha dado mi mujer. Ella no sólo ha sido mi mejor fan, sino también una gran asesora y un gran contrapeso. Y eso me ha servido de mucho. Sin decirme cosas, solamente con sus gestos y su apoyo, ha conseguido que yo rectificase y eligiese otros caminos. Y lo que es más importante, me enseñó a salir de mis errores. Me duelen sus “capones” porque me los dice sin gritarme y eso hace que piense que, con la seguridad con la que me los está dando, me van a hacer bien”.
Llevan juntos más años de vida que separados. Han pasado por todas las etapas personales y profesionales imaginables. Juntos han conocido el éxito “sin paliativos” de Míchel, han sufrido sus lesiones y “pagado” sus arrebatos de pasión futbolística. Alguien le llamó, en su momento, ”l´enfant terrible del Real Madrid” y todo porque, tal vez, nunca entendieron que la camiseta blanca nadie la sintió de verdad como él.”No hay mejor reacción positiva que aprender de los errores. Las veces que me equivoqué conseguí que mi personalidad fuese más estable, más férrea, más sólida. Esos errores me enseñaron a conocer el camino que tenía que elegir. Las puertas las abre y las cierra uno, así que ya sabes cuál no tienes que volver a intentar abrir” aunque, como Aries de pro que es, en alguna ocasión, tropezó por segunda vez con la misma piedra pero ”he tenido la suerte de hacer de mi pasión un ideal y una manera de vivir. En absoluto me arrepiento de nada por lo que he pasado. Al contrario, muchos errores te dan mucha más personalidad y mucho más carácter”.
Michel y sus socios:Miguel Bosé,la Quinta del Buitre,Antonio Martin.. | Foto: Bodegas CasalobosEn la plenitud de su trayectoria profesional, cuando había logrado prestigio, apoyo incondicional de la afición, estabilidad económica y muchas cosas más, una grave lesión le pone a prueba.En el mismo instante en el que se rompió su rodilla, él sabía que ya no volvería a ser el mismo. Quirófanos, rehabilitación, dique seco.El banquillo se perfilaba como la última morada para quien apenas sabía lo que era ser suplente. Su perseverancia le hizo superar todos los inconvenientes que el destino le puso en su camino. Y a la edad en la que otros acaban un máster y empiezan a trabajar, Míchel dijo adiós a su gran pasión ”y hoy daría todo lo material que tengo por volver a jugar. Me quedaría con mi mujer, mis hijos y mis amigos. Lo demás lo daría todo: mi casa, el dinero que haya podido ganar, el coche, mi ropa. TODO por volver a intentarlo”..
Ha descubierto una vida nueva, sorprendiendo a todos con su reciclaje profesional y humano.”Hay vida más allá del fútbol, muchísima vida. No lo sabes hasta que lo dejas. Uno piensa que va a dar un salto al vacío y que ésto se acaba, pero hay tanta vida que, incluso, uno no está preparado para que haya tanta. Siempre piensas que la vida es corta y que se pueden hacer pocas cosas. Si de algo vale mi experiencia, recomiendo al que venga detrás de mí que no piense eso”.
Míchel dirigirá al Sevilla tras la marcha de Marcelino | Foto: EFESu reciclaje le ha llevado al mundo de los negocios. Los vinos CASALOBOS y la empresa MONSALUD (embutidos y jamones ibéricos de bellota “pata negra”) despertaron sus ganas de invertir, ”no tenía entre mis prioridades futuras el hacer inversiones pero gracias a Manolo Sanchís, que es un apasionado del vino y su cultura, convirtió en realidad esa locura de involucrarnos a unos cuantos en esa aventura. Tengo un nivel básico de implicación empresarial, pero máximo en cuanto a la ilusión y la satisfacción por el desarrollo y consolidación de la idea. Me siento bien cuando veo nuestros vinos en los restaurantes y exposiciones. Convirtiéndonos en empresarios no pensábamos en asegurar el futuro económicamente. El “plan B” de esta historia es el de mantener la relación personal con los amigos que, en algunos casos concretos, ya teníamos muy consolidada desde tiempo atrás, cuando éramos compañeros de profesión”.
Aprende de cada gesto, de cada palabra, de cada situación en la que los demás ni reparan. Una vez que ha descubierto que la vida le tiene preparadas muchas sorpresas, él sólo aspira a tener el tiempo necesario para saldar las deudas pendientes con ella.”He disfrutado tanto siendo futbolista que, cada día, me he ido preparando para el momento en el que todo se tendría que acabar. No he podido demostrarlo hasta que he dejado de jugar. Los que me rodean, los que me quieren, siempre me decían:¿qué vas a hacer sin jugar al futbol con lo apasionado que eres?.Yo siempre les decía que sí podría hacerlo, que ya verían, que seguiría apasionado por el fútbol pero desde otro ámbito y con otras intenciones, procurando devolverle al fútbol todo lo que me ha dado”.
Esa transición de futbolista activo a “retirado” la he llevado mejor de lo que mucha gente esperaba. Sigue sin gustarle perder “ni a las chapas”. Si alguna vez apuestan con él, háganlo a “caballo ganador”, que es a lo que él siempre juega...
Michel es presentado con el Sevilla