Dieciseis nominaciones a los Oscar y dos estatuillas en sus vitrinas la han encumbrado al “status de mito”. Cuenta la leyenda que su talento molestaba, hasta rozar con el odio, a la mismísima Katherine Hepburn. Recién incorporada al "club de las sesenteras”, Meryl Streep reconoce sentirse tan joven como sus hijas adolescentes. Y para demostrarlo, no dudó en aceptar el reto de poner voz y baile a los éxitos de ABBA en la versión cinematográfica de MAMMA MIA. Sin complejos, la actriz se reinventó de nuevo a golpe de lentejuelas y plataformas de vértigo. Aún, a día de hoy, siguen resonando los ecos de la película musical, basada en la filmografía de los suecos ABBA..
-¿Era “tu música de cabecera” en la adolescencia?
-¡¡Para nada!!.Mis gustos se inclinaban más por Lou Reed. En el colegio tenía clases de jazz y allí nos ponían algunos temas del grupo, pero yo desconocía su música, sobre todo las baladas. Con los años me fui familiarizando con sus éxitos y, cuando ví el musical después del 11-S, me dí cuenta del poder que tiene la música para cambiar el mundo.
Meryl Streep, portada de Vogue | Foto: seestrena.com-¿Por eso aceptaste el reto de MAMMA MIA?
-Dije sí, sobre todo, porque me apetecía divertirme y hacer reir a la gente que tantas veces he hecho llorar en el cine. Me pasé meses cantando sus canciones a todas horas. En mi casa llegué a encerrarme en el armario de mi habitación para cantar DANCING QUEEN, porque mi familia estaba harta de escucharme!!
-Pierce Brosnan confesó, en su momento, que superó su sentido del ridículo, vestido con lentejuelas y taconazos, pensando que tú también estabas en el proyecto..
-(risas)¡¡No me lo puedo creer!!..¿De veras te ha dicho eso?.La verdad es que era muy “heavy” vernos vestidos con ese look tan particular. Tengo que reconocer que ésta ha sido una experiencia sorprendente.
-¿Conseguiste abstraerte de la tensión?
-Soy una mujer “tensionada” todo el tiempo (risas).Vivo en un constante estado de desesperación, de inquietud. No puedo evitarlo. Lo único que me relaja es planchar mi ropa (carcajadas).Lo hago siempre que puedo como terapia!!.En MAMMA MIA tenía que cantar, lo que sumó inquietud en lugar de aportar tranquilidad.
Meryl Streep en 'La dama de hierro' | Foto: seestrena.com-No era la primera vez que cantabas en una película..
-..pero el cosquilleo me sigue “agarrando” el estómago. Cantar en el cine siempre me ha dado terror, pero adoro cantar por eso me dije:”¡¡que diablos!! ¿por qué no hacerlo de nuevo?”.Y canté como lo haría el personaje porque, si cantara como lo hago yo, sólo podría conseguirlo después de beberme cinco botellas de cerveza!! (risas).Me siento extraña cuando los demás me ven como un mito. A mí también se me olvidan los textos y tengo fallos. El mito es humano.
-¿Dónde está secreto para huir de la vanidad siendo una de las grandes?
-El no creerme nadie especial. Soy una mujer que tiene los mismos problemas que cualquier ama de casa. Mi prioridad es mi familia, su bienestar, el que conseguir que nada afecte nuestra armonía. Mis energías están en ser una buena madre. Lo demás es un regalo de la vida..
con Margaret Thatcher cuando era la dama de hierro | Foto: Amalia Enríquez-¿Cuál es el secreto para sobrevivir en la jungla de Hollywood?
-Mantenerte alejada de ella en tu vida cotidiana. Hacer vida de familia, estar lejos de la familia el tiempo justo. A mí no me gusta nada estar muchas semanas fuera de casa. Procuro, dentro de lo posible, que mis me rodajes me mantengan cerca de mi núcleo familiar. Mi marido y mis hijos son prioritarios. El trabajo está ahí, es mi pasión, me divierte y complementa mi vida, pero sé cuáles son mis prioridades. Es mi manera de sobrevivir a esta locura..
-Y también es una manera de cultivar poco la vanidad..
-(risas) Yo tengo un antídoto para eso. Nunca he sido nada vanidosa. No me creo superior a nadie por destacar en este trabajo. Cuando me recuerdan que mi talento va unido a la cantidad de nominaciones que he tenido a los Oscar, por ejemplo, siempre les recuerdo que también he sido a la que más veces han derrotado al no conseguirlo todas esas veces. Y eso ¡¡no sabes como duele!!,así que la vanidad es algo que dejo para los demás…
La auténtica Margaret Thatcher y la actriz Meryl Streep caracterizada