Recuerdo perfectamente cómo víví el día de hoy...hace ocho años. Eran las once de la mañana. Yo estaba en la redacción del programa AHORA, en Antena 3. Me llama Belén Ordóñez y me dice que va hacia la casa de Carmen porque la acaban de encontrar muerta en la bañera de su casa. La tarde anterior habíamos hablado por teléfono porque quería que organizáramos un viaje a Disneyland París. Fue un latigazo emocional que aún me paraliza hoy cuando lo recuerdo. Sólo sé que me quedé bloqueada, sin capacidad de reacción, como noqueada…pero con un hilo de fuerza para levantar el teléfono y llamar a Lolita. Estaba rodando una serie y, por fortuna, tenía el móvil apagado. La gente de su entorno se había encargado de que nada le llegara hasta que terminase de rodar. Fue tarea complicada pero, hasta la noche, conseguimos entre todos que nada supiera. Lo que vino después ya os lo podeis imaginar. Carmen y Lolita eran hermanas, no de sangre pero sí de sentimiento, de corazón, de alma. Y eso, a veces, une más que lo que corre por las venas..Estuve mucho tiempo sin poder creer que, la voz pizpireta y alegre de mi amiga la tarde anterior, no volvería a escucharla. Los sentimientos en las horas y días que siguieron a ese momento ya están aparcados en mi recuerdo con una sensación muy viva, que sólo he compartido con los íntimos de verdad. Un año más es un día triste para mí. Melancólico, de recuerdos que vuelven, de vivencias y de muchas risas también.
DEC | Foto: AgenciasCon Carmen y sus hijos viví momentos estupendos y son los que me gusta recordar..Aún el otro día, cuando estuve hablando por teléfono con Francisco Rivera (algo que hacemos con cierta regularidad), recordamos los viajes a Marrakech, los paseos en camello, los días en el hotel La Mammounia. Recuerdo cuando , en el primero de esos viajes, Fran (que sólo tenía 12 años) metió una muleta de torear en la maleta. Carmen se quedó helada, no sabía que “su niño” estaba pensando en seguir la profesión de su padre. “¡¡¡Que va a ser torero, ”tremenda”!!! (que era como me llamaba a mí, porque decía que era incapaz de no decir las cosas a la cara, por muy duras que fueran). Y fue torero, al igual que el tímido Cayetano, que llegó a los ruedos después de estudiar Imagen y Comunicación Audiovisual en Estados Unidos y trabajar en T5 detrás de las cámaras.
Fallece Belén Ordoñez | Foto: Amalia EnríquezEstaba orgullosa de sus tres hijos. Los adoraba. Su dedicación, entrega y amor hacia ellos estaba por encima de cualquier leyenda urbana. Y ellos siempre vieron “por los ojos de su madre”. No voy a entrar a desmentir noticias, que se publicaron en su momento, sobre supuestas desavenencias familiares. Siempre fueron una piña, incluso en los momentos de adversidad. En parte porque Francisco Rivera se ocupó de ello. Siempre mantendré que es el gran desconocido de esa familia. Su categoría humana, su bondad, su sentido de la familia, su generosidad…no son suficientemente ponderadas por el gran público que tienen de él una imagen muy distorsionada. Era el “ojito derecho” de su madre por muchas cosas que se quedarán en la privacidad de nuestra amistad, pero la vida –que, a veces, es justa- le tiene que dar su recompensa. Mientras tanto, la sigue añorando en silencio cada día. Como todos los que, por encima de todo, la queríamos..
En Marrakech,el país que le llenó la vida de felicidad